PORFIRIO
Poeta recién llegado
Primero que nada
Me presento con mi segunda escritura
Espero y sea de sus agrado
Soñé contigo, una cósmica noche.
Tus rojos filos me buscaban…
susurrando mi antiguo nombre
en miles de lenguas olvidadas.
Una agónica luna colgaba quebrada,
desde un cielo galáctico y hambriento.
Los astros parecían caer en picada,
como almas en perpetuo movimiento.
Te vi danzar, entre sombras y cristales.
Todo en ti estaba llamándome.
Los mismos dioses querían ser mortales,
cuando tus aguas me encontraron - besándome.
Y es que en tu beso yacían dulces sabores,
que otras mil veces más quise probar.
Desperté sediento, escuchando aún tus voces,
ansioso por nacer una vez más.
Me presento con mi segunda escritura
Espero y sea de sus agrado
Soñé contigo, una cósmica noche.
Tus rojos filos me buscaban…
susurrando mi antiguo nombre
en miles de lenguas olvidadas.
Una agónica luna colgaba quebrada,
desde un cielo galáctico y hambriento.
Los astros parecían caer en picada,
como almas en perpetuo movimiento.
Te vi danzar, entre sombras y cristales.
Todo en ti estaba llamándome.
Los mismos dioses querían ser mortales,
cuando tus aguas me encontraron - besándome.
Y es que en tu beso yacían dulces sabores,
que otras mil veces más quise probar.
Desperté sediento, escuchando aún tus voces,
ansioso por nacer una vez más.