IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Ventisca inaudible,
gimen entre mimbre las olvidadas,
como hadas,
encerradas en una fantasía sustancial,
árbol ancestral,
observa la apatía de las luces,
aún etéreas,
aún reflejan su ilusión,
convencen a los vivos
de la fluidez que separa nuestros mundos,
como caudal que conduce a la calma,
la muerte nos succiona el alma,
frío y sin motivos,
nos adelantamos para apreciar el final,
precipicio
donde las estrellas son libres,
para alejarse de si mismas,
para cegarse
a no apagar la luz interna que nos quema,
cuando aceptemos la oscuridad,
comprenderemos
que la vida carece de sustento,
que la huida es un cuento de cientos,
la verdad se esconde
entre las sombras de la muerte,
al final de las páginas de la eterna mentira.
gimen entre mimbre las olvidadas,
como hadas,
encerradas en una fantasía sustancial,
árbol ancestral,
observa la apatía de las luces,
aún etéreas,
aún reflejan su ilusión,
convencen a los vivos
de la fluidez que separa nuestros mundos,
como caudal que conduce a la calma,
la muerte nos succiona el alma,
frío y sin motivos,
nos adelantamos para apreciar el final,
precipicio
donde las estrellas son libres,
para alejarse de si mismas,
para cegarse
a no apagar la luz interna que nos quema,
cuando aceptemos la oscuridad,
comprenderemos
que la vida carece de sustento,
que la huida es un cuento de cientos,
la verdad se esconde
entre las sombras de la muerte,
al final de las páginas de la eterna mentira.