Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca seré victima ( no cabría excusa).
El sendero sinuoso
es el sitio perfecto,
existo en una realidad,
aunque imagine Castillos encantados
revestidos de oro, o vea en la brillante
oscuridad, la plétora de fantasmas.
Por esto existe una realidad sana,
en la que soy sano y no una víctima.
Tengo- como muchos- todos los potenciales.
Y en esa existencia real tengo sueños.
Tú Sharon entiendes pues estuviste enredada en la furia.
Y quisiste verme como intruso desechable...
Ajena a mí me abandonaste: en el lago
enmarcado por los cerros, nadé confusamente
entre las algas...
probé la voracidad de los peces y escapé...
En la cuevas de rocas altas me alerté
con los rugidos de los pumas y los silentes
movimientos. No les temí.
No podía cejar en mi empeño, mi sueño existía
era sustancial aliarse, hacer impacto, en los
potenciales pasado y futuro: estaba creándome.
En mi empeño frecuenté la soledad de la metamorfosis.
la evolución ocupaba ese momento; ese presente, ese ahora.
Había conseguido expandirme en la creación, en el arte de la
transformación, de lo maravilloso.
El sendero sinuoso
es el sitio perfecto,
existo en una realidad,
aunque imagine Castillos encantados
revestidos de oro, o vea en la brillante
oscuridad, la plétora de fantasmas.
Por esto existe una realidad sana,
en la que soy sano y no una víctima.
Tengo- como muchos- todos los potenciales.
Y en esa existencia real tengo sueños.
Tú Sharon entiendes pues estuviste enredada en la furia.
Y quisiste verme como intruso desechable...
Ajena a mí me abandonaste: en el lago
enmarcado por los cerros, nadé confusamente
entre las algas...
probé la voracidad de los peces y escapé...
En la cuevas de rocas altas me alerté
con los rugidos de los pumas y los silentes
movimientos. No les temí.
No podía cejar en mi empeño, mi sueño existía
era sustancial aliarse, hacer impacto, en los
potenciales pasado y futuro: estaba creándome.
En mi empeño frecuenté la soledad de la metamorfosis.
la evolución ocupaba ese momento; ese presente, ese ahora.
Había conseguido expandirme en la creación, en el arte de la
transformación, de lo maravilloso.
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