Henry Chinaski
Poeta recién llegado
Estoy perdido,
en el vaivén de las olas,
en la lejana brisa marina,
anclado al mismo puerto,
esclavo de mi alma atrapada
en el horizonte azul,
aquel donde el sol muere,
junto a mi espíritu,
etéreo,
olvidado,
crucificado bajo el peso
de aquellos mis actos,
consumiéndose lentamente
entre las manecillas de la vida.
en el vaivén de las olas,
en la lejana brisa marina,
anclado al mismo puerto,
esclavo de mi alma atrapada
en el horizonte azul,
aquel donde el sol muere,
junto a mi espíritu,
etéreo,
olvidado,
crucificado bajo el peso
de aquellos mis actos,
consumiéndose lentamente
entre las manecillas de la vida.
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