Quizás pida un imposible
y no merezca ser atendido.
Quizás sea inservible
pretender permanecer vivo.
Me encantaría entender el secreto que encierra el tiempo
para así sentirlo e indudablemente también para escribirlo.
Quizás sean los versos más osados, o más utópicos, pero no me arrepiento.
Podría ser que la solución residiese en no medirlo.
Me refiero a cada instante. ¿Quién o qué podría impedirlo?
Solo quiero vivir sin tener que gritar "lo siento".
A ratos pienso, o siento, que de mí depende.
Que puedo crear magia mientras del hilo pende
mi vida, mi oportunidad y mi condena.
¿Cuánta soledad puede llegar a sentirse en escena?
Quizás necesite del fuego de otro incendio,
de la suavidad de otros labios, de otro fin o de otro medio.
Quizás haya de entregarme al más profundo tedio,
al más sencillo silencio y al decidido trágico y poético asedio
de la inevitable muerte con un canto llamado Vida,
aunque la lidia sea perdida y surja la irreparable herida.
Solo quiero vivir como nunca o como nadie,
sin temor al que será y sin rencor a lo que fue.
Quizás no exista mayor locura que vestir de locura al baile,
el cual porta una música que nace pero que también muere.
He de asumir que quizás el tren no espere
y que podría quedarme vagando en el andén
observando como la lluvia cae con cierto desdén.
¿Por qué la rosa desprende una amable ternura
y a la vez es portadora de tan ruín tortura?
Quizás la felicidad y la tristeza sean amantes
y caminen por nuestra ciudad sin dar señales de sus encuentros.
Y ahora, y después, y antes.
Todos viven sin ser vistos aquí dentro.
Su influjo es absoluto y susurran melancólicos poemas
cada vez que sienten que sus sueños merman.
Solo quiero vivir aunque me cueste la vida.
¿Cómo es posible que se encuentre tan perdida?
Quizás ignoremos sus sentido y por ello
evitemos lanzarnos a la búsqueda de lo más bello.
Debo de estar loco por intentarlo, pero al menos no pierdo la fe
aunque esta se sustente en lo lejano o quizás en la mayor mentira así es como ansío ser.
Quiero morirme de alegría al descubrir algún día que lo logré, que viví.
Solo así, feliz, me podré despedir de ti.
y no merezca ser atendido.
Quizás sea inservible
pretender permanecer vivo.
Me encantaría entender el secreto que encierra el tiempo
para así sentirlo e indudablemente también para escribirlo.
Quizás sean los versos más osados, o más utópicos, pero no me arrepiento.
Podría ser que la solución residiese en no medirlo.
Me refiero a cada instante. ¿Quién o qué podría impedirlo?
Solo quiero vivir sin tener que gritar "lo siento".
A ratos pienso, o siento, que de mí depende.
Que puedo crear magia mientras del hilo pende
mi vida, mi oportunidad y mi condena.
¿Cuánta soledad puede llegar a sentirse en escena?
Quizás necesite del fuego de otro incendio,
de la suavidad de otros labios, de otro fin o de otro medio.
Quizás haya de entregarme al más profundo tedio,
al más sencillo silencio y al decidido trágico y poético asedio
de la inevitable muerte con un canto llamado Vida,
aunque la lidia sea perdida y surja la irreparable herida.
Solo quiero vivir como nunca o como nadie,
sin temor al que será y sin rencor a lo que fue.
Quizás no exista mayor locura que vestir de locura al baile,
el cual porta una música que nace pero que también muere.
He de asumir que quizás el tren no espere
y que podría quedarme vagando en el andén
observando como la lluvia cae con cierto desdén.
¿Por qué la rosa desprende una amable ternura
y a la vez es portadora de tan ruín tortura?
Quizás la felicidad y la tristeza sean amantes
y caminen por nuestra ciudad sin dar señales de sus encuentros.
Y ahora, y después, y antes.
Todos viven sin ser vistos aquí dentro.
Su influjo es absoluto y susurran melancólicos poemas
cada vez que sienten que sus sueños merman.
Solo quiero vivir aunque me cueste la vida.
¿Cómo es posible que se encuentre tan perdida?
Quizás ignoremos sus sentido y por ello
evitemos lanzarnos a la búsqueda de lo más bello.
Debo de estar loco por intentarlo, pero al menos no pierdo la fe
aunque esta se sustente en lo lejano o quizás en la mayor mentira así es como ansío ser.
Quiero morirme de alegría al descubrir algún día que lo logré, que viví.
Solo así, feliz, me podré despedir de ti.