Âme Noire
Poeta recién llegado
Beso tus dedos fríos, podridos...
Mío, mío... Solamente mío... Aún en la muerte.
Déjame acunarte aquí, en nuestra cripta.
Déjame acurrucarme al lado de tu cuerpo mientras la tierra nos rodea.
Huele a húmedo...
Reposa tu cráneo en mi pecho,
deja que rodee con mis brazos tus hombros,
que pierda los dedos en tu cabello ralo, deshilachado en la putrefacción.
Sangre con sangre...
Tu frente contra la mía.
no hay ya aliento en tu cadáver.
Yo respiraré aqui por ambos, mientras todavía quede aire,
mientras el ataúd todavía tenga rendijas.
Hueso con hueso...
No temas a la oscuridad de la muerte,
en mi hay vida para ambos.
Pídeme calor y rasgaré mis venas
para derrarmar sobre ti el cáliz de mis muñecas,
para teñir de rojo latente el hueso de tu efigie.
Déjame apretarte contra mi piel, con la mía nos basta,
con ella cubriré tus formas, ¿para qué la piel si no puedo dártela?
Déjame crujirte en mi abrazo hasta fundirte en mi.
Polvo al polvo...
No tengas miedo a que te lleven,
aquí solo las raíces curvadas y retorcidas nos llegan,
como garras tratando de alcanzarnos...
No, no podrán arrancarte de mi, no temas.
Porque eres mío, mío... Solamente mío...
Porque me perteneces... Aún en la muerte.
Mío, mío... Solamente mío... Aún en la muerte.
Déjame acunarte aquí, en nuestra cripta.
Déjame acurrucarme al lado de tu cuerpo mientras la tierra nos rodea.
Huele a húmedo...
Reposa tu cráneo en mi pecho,
deja que rodee con mis brazos tus hombros,
que pierda los dedos en tu cabello ralo, deshilachado en la putrefacción.
Sangre con sangre...
Tu frente contra la mía.
no hay ya aliento en tu cadáver.
Yo respiraré aqui por ambos, mientras todavía quede aire,
mientras el ataúd todavía tenga rendijas.
Hueso con hueso...
No temas a la oscuridad de la muerte,
en mi hay vida para ambos.
Pídeme calor y rasgaré mis venas
para derrarmar sobre ti el cáliz de mis muñecas,
para teñir de rojo latente el hueso de tu efigie.
Déjame apretarte contra mi piel, con la mía nos basta,
con ella cubriré tus formas, ¿para qué la piel si no puedo dártela?
Déjame crujirte en mi abrazo hasta fundirte en mi.
Polvo al polvo...
No tengas miedo a que te lleven,
aquí solo las raíces curvadas y retorcidas nos llegan,
como garras tratando de alcanzarnos...
No, no podrán arrancarte de mi, no temas.
Porque eres mío, mío... Solamente mío...
Porque me perteneces... Aún en la muerte.
Âme Noire