Nano Guzman
Poeta recién llegado
Cuna de desencuentros,
es la cama que durmió
en tantos de mis cuentos.
Sábanas mojadas nunca
hubo en mi repertorio.
Sí sedas rotas, calvario
de sostenes. El cuarto
parece una cárcel fría
donde guardan arpías
y en vez de mujeres
se quedan mil seres
que no tienen miedo.
Sombras y tormentos
en los sueños, tientos
sueltos y ellos se creen
atados y van y vienen.
Se encierran y se caen.
Nunca salen. Está abierta
la puerta del mañana.
Pero se quedan en cama.
Pretexto. Quien cuenta
salió una vez; contenta
la pobre tristeza murió.
Se extraña en un inicio
lo que siempre se tuvo,
aunque se haya dolido
cuando estuvo. Duele
también cuando no está.
Vacío por cubrir, se va,
pero se queda, siempre.
Hay algo que renace,
se muere o se quiere,
está o se esconde, de
mil y cientos es que
el mundo fue a crecer
sin miedo y sin amor.
Después de que nació
solo creció, solo creció…
Dos pasos y estás en la tierra.
Un paso más, estás en el cielo.
Dos segundos, estás soñando.
Un segundo más, es pesadilla.
Nunca vas a encontrar equilibrio
si nunca ves donde está tu brío…
es la cama que durmió
en tantos de mis cuentos.
Sábanas mojadas nunca
hubo en mi repertorio.
Sí sedas rotas, calvario
de sostenes. El cuarto
parece una cárcel fría
donde guardan arpías
y en vez de mujeres
se quedan mil seres
que no tienen miedo.
Sombras y tormentos
en los sueños, tientos
sueltos y ellos se creen
atados y van y vienen.
Se encierran y se caen.
Nunca salen. Está abierta
la puerta del mañana.
Pero se quedan en cama.
Pretexto. Quien cuenta
salió una vez; contenta
la pobre tristeza murió.
Se extraña en un inicio
lo que siempre se tuvo,
aunque se haya dolido
cuando estuvo. Duele
también cuando no está.
Vacío por cubrir, se va,
pero se queda, siempre.
Hay algo que renace,
se muere o se quiere,
está o se esconde, de
mil y cientos es que
el mundo fue a crecer
sin miedo y sin amor.
Después de que nació
solo creció, solo creció…
Dos pasos y estás en la tierra.
Un paso más, estás en el cielo.
Dos segundos, estás soñando.
Un segundo más, es pesadilla.
Nunca vas a encontrar equilibrio
si nunca ves donde está tu brío…
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