agustinmenre
Poeta recién llegado
Si el amor es fuego,
en su propio fulgor se consumió,
dejando el vacío donde yace mi corazón,
íngrimo, sobrio de pasión.
Y yo, cual abstemio de ti,
a diario desvarío;
con el delirio de tu espejismo, sonrío
cuando, errante, lo persigo,
esperando dar contigo.
Pero, entre tanto caminante,
tu ilusoria presencia se desvanece
como un sueño en un amanecer sin alba.
en su propio fulgor se consumió,
dejando el vacío donde yace mi corazón,
íngrimo, sobrio de pasión.
Y yo, cual abstemio de ti,
a diario desvarío;
con el delirio de tu espejismo, sonrío
cuando, errante, lo persigo,
esperando dar contigo.
Pero, entre tanto caminante,
tu ilusoria presencia se desvanece
como un sueño en un amanecer sin alba.
Última edición: