Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa noche diferente, diversos
y sumergidos en el acto privado,
apreciamos nuestras formas
fundidas en el espejo.
Tu amplitud sensible, tus silencios,
tus estado de apremio, sumida y
pasional, se vio la luna hundida
en un rugido de la pleamar.
Aquel extraño vaivén de las olas
platinada similar a la unión del
plenilunio, cerca del Faro de brillo
y estático, con nuestras miradas
seducidas por la naturaleza disuelta
y ensañada; algo evitó aquel acoso
de las rompientes; y nos quedamos
en silencio, compenetrados hasta un
final y sin poder cruzar la muralla,
ni la fronteras...
y sumergidos en el acto privado,
apreciamos nuestras formas
fundidas en el espejo.
Tu amplitud sensible, tus silencios,
tus estado de apremio, sumida y
pasional, se vio la luna hundida
en un rugido de la pleamar.
Aquel extraño vaivén de las olas
- no nos era reconocido.
- Permanecimos reconcentrados en
platinada similar a la unión del
plenilunio, cerca del Faro de brillo
y estático, con nuestras miradas
seducidas por la naturaleza disuelta
y ensañada; algo evitó aquel acoso
de las rompientes; y nos quedamos
en silencio, compenetrados hasta un
final y sin poder cruzar la muralla,
ni la fronteras...
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