Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin fe ni mi refugio vale tanto
y el diente del dolor muerde certero;
sin fe se pudre el alma por entero
y el nuevo amanecer pierde su encanto.
Sin fe cierro mi puerta a cal y canto
dejándome en la calle a mí primero;
sin fe se desdibuja lastimero
el brío de luchar contra el espanto.
Me olvido del amor especialmente
y todo se hace un puzzle inacabado
a falta de la pieza más ardiente.
Sin fe los desafectos han tornado
armados con su mazo contundente,
tirando por los suelos mi legado.
y el diente del dolor muerde certero;
sin fe se pudre el alma por entero
y el nuevo amanecer pierde su encanto.
Sin fe cierro mi puerta a cal y canto
dejándome en la calle a mí primero;
sin fe se desdibuja lastimero
el brío de luchar contra el espanto.
Me olvido del amor especialmente
y todo se hace un puzzle inacabado
a falta de la pieza más ardiente.
Sin fe los desafectos han tornado
armados con su mazo contundente,
tirando por los suelos mi legado.