IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Fugaz,
mi habla se mezcla
con la tinta lumínica
de cada estrella añorada,
y empiezo a sentir sus clamores,
amores impíos,
no miden los dolores
que procrearán sus faltas,
propias percepciones encarnadas,
entre una anatomía abollada,
deformada
por tanto extenuante arrepentimiento,
pesadez,
entre pasos frágiles,
la claridad de nuestras tristezas,
nos enseñan nuevos puntos de vista,
avistamos un nuevo cielo,
y nos sumergimos sin elección,
por última vez,
en aquel error,
que siempre fue nuestro.
mi habla se mezcla
con la tinta lumínica
de cada estrella añorada,
y empiezo a sentir sus clamores,
amores impíos,
no miden los dolores
que procrearán sus faltas,
propias percepciones encarnadas,
entre una anatomía abollada,
deformada
por tanto extenuante arrepentimiento,
pesadez,
entre pasos frágiles,
la claridad de nuestras tristezas,
nos enseñan nuevos puntos de vista,
avistamos un nuevo cielo,
y nos sumergimos sin elección,
por última vez,
en aquel error,
que siempre fue nuestro.
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