Armonia
Poeta veterana
Espacios en oquedad
revisten las paredes
de este corazón
de caracola.
Vuelan siete rumiantes;
sus alas me confunden
y la luna es una moneda
sin cara ni cruz,
destino sin azúcar ni café.
sus alas me confunden
y la luna es una moneda
sin cara ni cruz,
destino sin azúcar ni café.
Saltan luciérnagas
mientras los grillos
le ladran a la espera;
la madeja de playa es revuelta,
felinas garras espantan
las estrellas.
mientras los grillos
le ladran a la espera;
la madeja de playa es revuelta,
felinas garras espantan
las estrellas.
Aquí y
con los ojos abiertos
nos sucede el tiempo,
desayuna un ocaso de amanecida
con los restos que quedaron de ayer:
Simplemente nada.
con los ojos abiertos
nos sucede el tiempo,
desayuna un ocaso de amanecida
con los restos que quedaron de ayer:
Simplemente nada.
17/12/2010... Una mañana de perros.