jeanpau
Poeta asiduo al portal
¡Silencio! eres apacible como un murmullo.
Resuenan tus notas olvidadas,
Como letras navegantes hacia el mar.
Corro en el carruaje observando tu sombra,
Se devoran sin hambre, camuflados de ojos
La quietud en su madriguera.
Y yo escribiendo en su entorno,
Con la palidez de un beso.
La llama que danza en tu presencia y la mía.
Ya gotea de lluvia los parpados
Y se sombrea tu tez,
Se nubla la llama y tú escuchas mi canto.
Una embriaguez en el vaso, corroe
El liquido emanado de un rió.
Se trasnocha en mi boca cuajada de sed dormida.
Se levantan los parpados,
Nacen nuevos peces de fuego...
Continúo y continúo escribiendo,
Pero tu sombra persigue las comisuras
De mi cuerpo engañoso y dormido,
Arrebatando la sangre de fuego y miedo.
Se anudan las palomas en mis aires,
Con su galanteo vaivén se escabullen
En las llamas fugitivas.
Se desvanecen en lentos graznidos,
Y observo medias lunas, se vuelve a levantar,
Los trasnochados ecos. Mueren en la tumba
De mis oídos un canto funeral.
La luz termina desvaneciéndose, dejándome sin notas
Del campo galopando hacia la eternidad.
¡Silencio! almirante de un murmullo,
Como las notas que viajan al mar.
Resuenan tus notas olvidadas,
Como letras navegantes hacia el mar.
Corro en el carruaje observando tu sombra,
Se devoran sin hambre, camuflados de ojos
La quietud en su madriguera.
Y yo escribiendo en su entorno,
Con la palidez de un beso.
La llama que danza en tu presencia y la mía.
Ya gotea de lluvia los parpados
Y se sombrea tu tez,
Se nubla la llama y tú escuchas mi canto.
Una embriaguez en el vaso, corroe
El liquido emanado de un rió.
Se trasnocha en mi boca cuajada de sed dormida.
Se levantan los parpados,
Nacen nuevos peces de fuego...
Continúo y continúo escribiendo,
Pero tu sombra persigue las comisuras
De mi cuerpo engañoso y dormido,
Arrebatando la sangre de fuego y miedo.
Se anudan las palomas en mis aires,
Con su galanteo vaivén se escabullen
En las llamas fugitivas.
Se desvanecen en lentos graznidos,
Y observo medias lunas, se vuelve a levantar,
Los trasnochados ecos. Mueren en la tumba
De mis oídos un canto funeral.
La luz termina desvaneciéndose, dejándome sin notas
Del campo galopando hacia la eternidad.
¡Silencio! almirante de un murmullo,
Como las notas que viajan al mar.