IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Rígidos cimientos,
sostienen el horror del mundo,
falencias
que se encargan de distraernos,
la verdad suele esconderse del prudente,
amargos amaneceres,
se vuelven dulces con la finitud,
y aún más dulce es la última pena,
que nos impulsa a desear recorrerla
una vez más,
besamos al tiempo,
y este nos quita el habla,
nos aferramos al recuerdo,
y todo sueño se desfigura,
desesperados,
gritamos con todos nuestros sentidos,
y rápidamente
nos disolvemos en el silencio.
sostienen el horror del mundo,
falencias
que se encargan de distraernos,
la verdad suele esconderse del prudente,
amargos amaneceres,
se vuelven dulces con la finitud,
y aún más dulce es la última pena,
que nos impulsa a desear recorrerla
una vez más,
besamos al tiempo,
y este nos quita el habla,
nos aferramos al recuerdo,
y todo sueño se desfigura,
desesperados,
gritamos con todos nuestros sentidos,
y rápidamente
nos disolvemos en el silencio.