IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Y nos desprendemos
como plumas de un temor sereno,
aún condicionado,
alas trascendentales
que limpian los senderos del destino,
barren nuestros cuerpos,
como hojas en el viento somos olvidados,
el semblante que nunca fenece,
huellas de un mundo perdido,
somos autores de esta contradicción
ahora evidenciada,
funesto aspecto de una vida sin utilidad,
impúdicos significados
que se deshacen frente a la suerte,
que se mantiene impoluta,
bendiciendo a la muerte,
siempre completa pero inconsciente,
como si la vida, condena corrupta,
fuera la razón de todo sufrimiento,
solo esperamos
que no nos cópte su escarmiento,
implorando por un ser ancestral,
el mismo que nos dio su agonía,
el único
que puede eternalizar su alegoría,
el significado oculto detrás de toda creación,
nuestra encarnizada sentencia visceral,
nuestra apología a la destrucción.
como plumas de un temor sereno,
aún condicionado,
alas trascendentales
que limpian los senderos del destino,
barren nuestros cuerpos,
como hojas en el viento somos olvidados,
el semblante que nunca fenece,
huellas de un mundo perdido,
somos autores de esta contradicción
ahora evidenciada,
funesto aspecto de una vida sin utilidad,
impúdicos significados
que se deshacen frente a la suerte,
que se mantiene impoluta,
bendiciendo a la muerte,
siempre completa pero inconsciente,
como si la vida, condena corrupta,
fuera la razón de todo sufrimiento,
solo esperamos
que no nos cópte su escarmiento,
implorando por un ser ancestral,
el mismo que nos dio su agonía,
el único
que puede eternalizar su alegoría,
el significado oculto detrás de toda creación,
nuestra encarnizada sentencia visceral,
nuestra apología a la destrucción.
Última edición: