poetakabik
Poeta veterano en el portal
Suave en la noche tu recuerdo llama
Hilando un soplo de dulzor cautivo,
Y voy hasta tu sombra, sin motivo,
Cómo quien busca en lo imposible un alma.
Eres la luz que en mí silencio emana,
La soledad del corazón que vivo,
Y en cada sueño tacito y furtivo,
Arden tus pasos sobre mi mañana.
Te sigo siempre sombra sin destino,
igual que sigue el mar la luna errante,
Igual que sigue un verso al que lo inventa.
Y aunque no mire el angel de tu sino,
siento tu voz latir, tan apagante
cómo un suspiro que a la noche enfrenta.
En mi resuena tu perfil callado,
Cómo un violín herido por la bruma,
un eco leve que en mi pecho anida.
Y aunque tú gesto sea apenas suma
de un soplo breve, yo te he contemplado
Cómo se mira al fin la propia vida.
Si tú vinieras... si tú aliento fuera
la voz que alumbra aquello que me nombra,
callara el tiempo, cesaría el mundo
Pues tú presencia, clara y pasajera,
vuelve mi pecho musica en la sombra
y lo hace eterno... aún por un solo segundo.
Hilando un soplo de dulzor cautivo,
Y voy hasta tu sombra, sin motivo,
Cómo quien busca en lo imposible un alma.
Eres la luz que en mí silencio emana,
La soledad del corazón que vivo,
Y en cada sueño tacito y furtivo,
Arden tus pasos sobre mi mañana.
Te sigo siempre sombra sin destino,
igual que sigue el mar la luna errante,
Igual que sigue un verso al que lo inventa.
Y aunque no mire el angel de tu sino,
siento tu voz latir, tan apagante
cómo un suspiro que a la noche enfrenta.
En mi resuena tu perfil callado,
Cómo un violín herido por la bruma,
un eco leve que en mi pecho anida.
Y aunque tú gesto sea apenas suma
de un soplo breve, yo te he contemplado
Cómo se mira al fin la propia vida.
Si tú vinieras... si tú aliento fuera
la voz que alumbra aquello que me nombra,
callara el tiempo, cesaría el mundo
Pues tú presencia, clara y pasajera,
vuelve mi pecho musica en la sombra
y lo hace eterno... aún por un solo segundo.
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