Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces la emoción se queda dentro
perenne como un dios eternizado,
se embosca entre la piel de mi costado
y tira de mi barca mar adentro.
Profunda la emoción llega a mi encuentro
vestida como un verso arrebatado,
requiere ser el sol y a son callado
esquiva mi lugar tomando el centro.
Me aturde la emoción enajenada,
aquella que se atonta y no cavila
y torpe no hace nada con la Nada.
A veces la emoción salta tranquila,
completa y a la vez inacabada,
mirando sólo darse a mi pupila.
06/11/2023
perenne como un dios eternizado,
se embosca entre la piel de mi costado
y tira de mi barca mar adentro.
Profunda la emoción llega a mi encuentro
vestida como un verso arrebatado,
requiere ser el sol y a son callado
esquiva mi lugar tomando el centro.
Me aturde la emoción enajenada,
aquella que se atonta y no cavila
y torpe no hace nada con la Nada.
A veces la emoción salta tranquila,
completa y a la vez inacabada,
mirando sólo darse a mi pupila.
06/11/2023