Armand
Poeta asiduo al portal
Si te hace falta vida, mi vida,
ahí me llamás,
y tiramos unas líneas tan largas
como la noche
y nos reímos al desamparo
del ángel de la rutina.
Si te hace falta una sombra
o una esquina,
y me ves pasar rumbo a la cantina,
ahí te espero y pido doble
de lo que tomes.
Si te hace falta un lazarillo,
solo levantate y anda
a donde las llamas se consumen,
a donde las almas se reúnen
y empapan en negro alquitrán.
Si te hace falta sentirte viva,
allí me esperás,
a la sombra del dios de los juzgados,
al pie del cañón de los fusilados,
en el bar de los vicios y pecados.
Y si por casualidad te sobra un rato
y no querés echarlo al pasado,
te venís a reír de la rutina,
del ángel del desamparo.
Ahí te espero y pido doble
lo que tomes.
ahí me llamás,
y tiramos unas líneas tan largas
como la noche
y nos reímos al desamparo
del ángel de la rutina.
Si te hace falta una sombra
o una esquina,
y me ves pasar rumbo a la cantina,
ahí te espero y pido doble
de lo que tomes.
Si te hace falta un lazarillo,
solo levantate y anda
a donde las llamas se consumen,
a donde las almas se reúnen
y empapan en negro alquitrán.
Si te hace falta sentirte viva,
allí me esperás,
a la sombra del dios de los juzgados,
al pie del cañón de los fusilados,
en el bar de los vicios y pecados.
Y si por casualidad te sobra un rato
y no querés echarlo al pasado,
te venís a reír de la rutina,
del ángel del desamparo.
Ahí te espero y pido doble
lo que tomes.