IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Vigilancia estrecha,
entre calles inconexas,
desean al vivo, débil,
y al muerto, estatua,
desean corromper todo vislumbramiento,
todo vestigio que bien advierte,
como aquel pájaro cantor,
que le habla al sol,
ahora caída, nunca más vuelo,
como aquel nido, tan cálido,
que comparte pedazos de alma,
ahora hambruna, nunca más vida,
desean deshacer el suelo,
y que nos caigamos sin retorno,
entre cascadas sin final,
el cielo nunca ha estado tan lejos,
y aún las voces anhelan ser escuchadas,
las madres de la memoria, son entes,
de escasos deseos,
solo un grito al abismo,
un beso al milagro,
y un milagro
que conseguirá brotar,
solo si el tiempo lo ha de seguir.
entre calles inconexas,
desean al vivo, débil,
y al muerto, estatua,
desean corromper todo vislumbramiento,
todo vestigio que bien advierte,
como aquel pájaro cantor,
que le habla al sol,
ahora caída, nunca más vuelo,
como aquel nido, tan cálido,
que comparte pedazos de alma,
ahora hambruna, nunca más vida,
desean deshacer el suelo,
y que nos caigamos sin retorno,
entre cascadas sin final,
el cielo nunca ha estado tan lejos,
y aún las voces anhelan ser escuchadas,
las madres de la memoria, son entes,
de escasos deseos,
solo un grito al abismo,
un beso al milagro,
y un milagro
que conseguirá brotar,
solo si el tiempo lo ha de seguir.