startpink18
Poeta fiel al portal
Saca una pistola y coloca el cañón en su boca,
la bala en la garganta y la pólvora en el estómago,
a este suicidio lo llama amor y la pólvora revolotea cual mariposa a la luz,
la bala acaricia el dulce paladar cual lengua traviesa,
y el cañón besa su boca fría cual labios de una muerte apasionada
Su cadáver camina las calles sobre sus propios pasos una y otra vez,
todo lo que toca ya lo tocó antes,
hay un hilo de viento en su pecho que asemeja ser un golpe sordo y sutil,
un leve pálpito del corazón
Toca ir al cementerio y rezar un Satán nuestro,
revisar el parte de sueños asesinados y echarle la culpa a la frustración,
tocar la tierra húmeda con los pies descalzos,
bailar algún tipo de danza hindú que evoque un leve rastro de alegría,
y escribir con las uñas un epitafio con su nombre en él
Hay un vacío en su alma que sin embargo es más pesada cada vez,
son sentimientos de culpa acumulados sin saber por qué,
hay un vacío en su cerebro, un trono sin reina, un trono sin dama serotonina,
la secuestró un caballero, un caballero llamado depresión
Son sus ojos rojos color fuego dos signos de admiración,
dos calabozos romanos que parecen encerrar al mismo Nerón,
en su lugar solo hay niños jugando vestidos en plumas de ángel,
solo hadas incomprendidas inventando nuevos conjuros de amor
Niña no te duermas, no cierres los ojos,
es largo el camino y descalza no estas,
niña sácate el velo negro y no dejes de respirar,
hay vida en esta vida y si me lo permites yo te la puedo mostrar
Es su sonrisa una mueca fingida cuando solo tiene que aceptar,
dentro de ella su lengua es un lecho que alberga una lágrima dormida,
es su exterior una fachada dura de su interior,
es la dama serotonina quien la arrulla de madrugada, sin ella el insomnio es
compañero del llanto,
y el pánico moldea su cuerpo en yeso inhabilitando sus movimientos con dolor
Niña abre los ojos, no es tan dura la realidad,
enciende el arco iris en el alma, ella volverá,
escucha los acordes y silva esa canción, ella volverá,
duerme un poco y vuelve a despertar, ella aparecerá.
Déjame ser el cañón en la boca, la bala en la garganta y la
pólvora en el estómago...Déjame ser tu suicido el día de hoy.
la bala en la garganta y la pólvora en el estómago,
a este suicidio lo llama amor y la pólvora revolotea cual mariposa a la luz,
la bala acaricia el dulce paladar cual lengua traviesa,
y el cañón besa su boca fría cual labios de una muerte apasionada
Su cadáver camina las calles sobre sus propios pasos una y otra vez,
todo lo que toca ya lo tocó antes,
hay un hilo de viento en su pecho que asemeja ser un golpe sordo y sutil,
un leve pálpito del corazón
Toca ir al cementerio y rezar un Satán nuestro,
revisar el parte de sueños asesinados y echarle la culpa a la frustración,
tocar la tierra húmeda con los pies descalzos,
bailar algún tipo de danza hindú que evoque un leve rastro de alegría,
y escribir con las uñas un epitafio con su nombre en él
Hay un vacío en su alma que sin embargo es más pesada cada vez,
son sentimientos de culpa acumulados sin saber por qué,
hay un vacío en su cerebro, un trono sin reina, un trono sin dama serotonina,
la secuestró un caballero, un caballero llamado depresión
Son sus ojos rojos color fuego dos signos de admiración,
dos calabozos romanos que parecen encerrar al mismo Nerón,
en su lugar solo hay niños jugando vestidos en plumas de ángel,
solo hadas incomprendidas inventando nuevos conjuros de amor
Niña no te duermas, no cierres los ojos,
es largo el camino y descalza no estas,
niña sácate el velo negro y no dejes de respirar,
hay vida en esta vida y si me lo permites yo te la puedo mostrar
Es su sonrisa una mueca fingida cuando solo tiene que aceptar,
dentro de ella su lengua es un lecho que alberga una lágrima dormida,
es su exterior una fachada dura de su interior,
es la dama serotonina quien la arrulla de madrugada, sin ella el insomnio es
compañero del llanto,
y el pánico moldea su cuerpo en yeso inhabilitando sus movimientos con dolor
Niña abre los ojos, no es tan dura la realidad,
enciende el arco iris en el alma, ella volverá,
escucha los acordes y silva esa canción, ella volverá,
duerme un poco y vuelve a despertar, ella aparecerá.
Déjame ser el cañón en la boca, la bala en la garganta y la
pólvora en el estómago...Déjame ser tu suicido el día de hoy.