Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ser poeta
no es creer en poesía a todas horas
no es blandir una espada
o una barita de mágica ilusión
no es inventar palabras
de sobra suficientes
heroicas
borrachas algunas de si mismas,
sino recuperar
aquellas abandonadas al igual que perros,
en las esquinas de la calle
donde se pierden los sonidos
sin ecos que vuelvan a calmarlos.
Ser poeta
es reservar el alimento a las letras más famélicas
y desnudar el silencio de los puntos suspensivos
y calmar el ahogo de tanta desavenencia
de tanta vocal caída de navaja sin filo
como pieles raídas y nostálgicas.
Ser poeta
no es creerse poeta a todas horas
es vivir en el poema
aunque sea sólo,
un segundo.