Daltrangello
Poeta recién llegado
Sálvenme
sean admirables
criminales
desvístanse
en escalones pares
en las alfombras de la época amada
o en sus histerias de submundo,
estaremos juntos
al final del día
donde se avejenta
nuestra mesa triangular
y una vela (antes persona)
respira con pausa
horrible
en el cristal.
Acaso la noche nos de su puñetazo
y los brazos libren oraciones
inválidas.
Conspiren
tengan curiosidad
intrépida
caeré sobre
mis rodillas
los huesos raquíticos
estallarán
y podrán negarme la prisa
del hierro, esa
extraña rosa blanca
desteñida, severa,
como un inquisidor
será lo último
que me duela,
el horizonte se desplaza
el horizonte se evapora,
el horizonte es el otro
apareándose.
¿Cómo no voy
a dilatarme?
sean bienvenidos
no hablen por lo bajo
no usen el amanecer
vivan
a la brevedad
rómpanse los cráneos
unos a otros
la historia tiene
puntos invisibles
las víctimas también,
ella por su parte
fue benévola,
la existencia durmió
como el agua de un lago,
demasiados entierros
y ligeros parásitos
y falonautas
y semen en los párpados.
Sálvenme
nunca
los héroes se frotaron con sus madres
aunque el infinito es absurdo
o invertebrado
no recuerdo bien,
una gota humana
de sudor,
de ansiedad,
se duplica en la arena
y deja su nombre ahí..
yo por mi parte
fue advertido en un sueño
casi en la huída de ese sueño
y como la gota anterior
otro tipo se desintegró
con menor
precisión, eso sí
con igual importancia…
círculos fetales suspendidos
segundos encogidos
espiralados, susurrando,
el tiempo es el peor sufrimiento
tiene una insistente pretensión.
sean admirables
criminales
desvístanse
en escalones pares
en las alfombras de la época amada
o en sus histerias de submundo,
estaremos juntos
al final del día
donde se avejenta
nuestra mesa triangular
y una vela (antes persona)
respira con pausa
horrible
en el cristal.
Acaso la noche nos de su puñetazo
y los brazos libren oraciones
inválidas.
Conspiren
tengan curiosidad
intrépida
caeré sobre
mis rodillas
los huesos raquíticos
estallarán
y podrán negarme la prisa
del hierro, esa
extraña rosa blanca
desteñida, severa,
como un inquisidor
será lo último
que me duela,
el horizonte se desplaza
el horizonte se evapora,
el horizonte es el otro
apareándose.
¿Cómo no voy
a dilatarme?
sean bienvenidos
no hablen por lo bajo
no usen el amanecer
vivan
a la brevedad
rómpanse los cráneos
unos a otros
la historia tiene
puntos invisibles
las víctimas también,
ella por su parte
fue benévola,
la existencia durmió
como el agua de un lago,
demasiados entierros
y ligeros parásitos
y falonautas
y semen en los párpados.
Sálvenme
nunca
los héroes se frotaron con sus madres
aunque el infinito es absurdo
o invertebrado
no recuerdo bien,
una gota humana
de sudor,
de ansiedad,
se duplica en la arena
y deja su nombre ahí..
yo por mi parte
fue advertido en un sueño
casi en la huída de ese sueño
y como la gota anterior
otro tipo se desintegró
con menor
precisión, eso sí
con igual importancia…
círculos fetales suspendidos
segundos encogidos
espiralados, susurrando,
el tiempo es el peor sufrimiento
tiene una insistente pretensión.