Jorge Serra C
Poeta fiel al portal
Me siento en un cafe de aquella ciudad de casas antiguas, con sus iglesias, y con su catedral rodeada por el mar, con la esperanza de que recibas mi mensaje de que te quiero ver, para que volvamos a enamorarnos y ser felices mientras tomamos un cafe.
Empiezo a escribirte una carta , donde te digo que te quiero , que te extraño, que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, y que te extraño, que sin ti no se vivir,
Con la esperanza en mi mente, echo la carta en un buzon, luego pago la cuenta, y termino de tomar mi cafe, con la ilusion de que mañana tenga tu respuesta, y me digas que me volveras a querer,
Para asi terminar el dia, viendo que hay amenaza de lluvia, abrigandome del frio, soportando el viento del este y con la ultima imagen en mi mente de aquel cafe de paredes blancas, donde con mi carta te dije que volvieras, para que nos amemos otra vez.
Pero al llegar a mi casa todo es diferente, todo cambio, pues se fueron mis esperanzas otra vez, con solo ver el cuarto vacio, la cocina apagada, y el baño sin ruido, solo un par de toallas que dejaste el dia que te fuiste para no volver, dejandome solo con la esperanza de que te arrepintieras y asi volvernos a amar en aquella ciudad a la orilla del mar, despuesde de probar un cafe.
Empiezo a escribirte una carta , donde te digo que te quiero , que te extraño, que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, y que te extraño, que sin ti no se vivir,
Con la esperanza en mi mente, echo la carta en un buzon, luego pago la cuenta, y termino de tomar mi cafe, con la ilusion de que mañana tenga tu respuesta, y me digas que me volveras a querer,
Para asi terminar el dia, viendo que hay amenaza de lluvia, abrigandome del frio, soportando el viento del este y con la ultima imagen en mi mente de aquel cafe de paredes blancas, donde con mi carta te dije que volvieras, para que nos amemos otra vez.
Pero al llegar a mi casa todo es diferente, todo cambio, pues se fueron mis esperanzas otra vez, con solo ver el cuarto vacio, la cocina apagada, y el baño sin ruido, solo un par de toallas que dejaste el dia que te fuiste para no volver, dejandome solo con la esperanza de que te arrepintieras y asi volvernos a amar en aquella ciudad a la orilla del mar, despuesde de probar un cafe.
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