• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Semilla de lluvia

Förüq

ÚNICO
Semilla de lluvia:


Abrimos danzando
la música sobre tus ojos
en sol mayor de armónica,
transparente,
vago nublo atrevido
entona sus gotas
sobre suelo seguro,
un desnacer de mayo,
sin riña nocturna,
era bastante,
tiempo insuficiente
de romper línea,
y asemblarse como dicta
tu melodía jamás entonada
o similar o referencias
a haberla escuchado sólo una vez,
Marzo abrileando
un abril marceando,
ya en lluvia de mayo marcho,
agua cae y llueve
un día espolvoreado,
mi trino,
desvela un páramo,
una jaula oxidada,
un tiesto agrietado, casi roto,
de helada primeriza,
no escapa de él la flor sin nombre,
ni su simiente esquiva,
recuerdos resilentes,
de besos de agua
me avanzan,
un día de cualquiera y de nadie,
parpadeo bramador,
por sien acapullada
un negro álamo
olmo de anillo atesorado,
bajaré el secreto de su rosa en llamas,
hasta obtener de ella su perla gris
de amor y odio nacida,
de blanco amor hecho odio negro,
y negro odio vuelto blanco amor,
distensión blande que rige
su albita de su cuerda,
parra y su sombra acérrima iluminada,
dibujando su siniestra forma de corazón,
tiempo sostenido en una mano,
con la otra me derramé como gota,
servidumbre servil,
a musa ,
don funesto del arte
en inspiración centrada,
diosa triple, ella,
nacida del fuego y una cerilla,
dando fuego carmín
de acrisolado, bello,
temprano esplendor,
me planté en su tierra abierta.
Como se otorga una semilla,
brotar y germinar
de su inherente, aparente, muerte,
sigo que si acabo no aviso,
encargado de sus compuertas
de tiempo extinto,
valer en transistor,
y fuelle de su arpa,
vivimos ensoñando,
vivimos, servimos,
acres de azures
inmensos, inconmensurables
cuan abarca la pulcritud.
No pregunto,
Miro al cielo,
de azules sonrisas,
y grises hogueras,
electricidad que arde,
cual seco rayo avista
que demarca nuevo objetivo,
engranajes me llevan
allí donde nada es lo mismo,
pila de lluvia y su fuente sacra,
me tejí exhausto
durmiendo mi orna de zapato,
caminillos de plata
y sus cerrojillos insobornables.
Termíname tú,
mirlo,
que yo sí puedo.



Förüq
 
Semilla de lluvia:


Abrimos danzando
la música sobre tus ojos
en sol mayor de armónica,
transparente,
vago nublo atrevido
entona sus gotas
sobre suelo seguro,
un desnacer de mayo,
sin riña nocturna,
era bastante,
tiempo insuficiente
de romper línea,
y asemblarse como dicta
tu melodía jamás entonada
o similar o referencias
a haberla escuchado sólo una vez,
Marzo abrileando
un abril marceando,
ya en lluvia de mayo marcho,
agua cae y llueve
un día espolvoreado,
mi trino,
desvela un páramo,
una jaula oxidada,
un tiesto agrietado, casi roto,
de helada primeriza,
no escapa de él la flor sin nombre,
ni su simiente esquiva,
recuerdos resilentes,
de besos de agua
me avanzan,
un día de cualquiera y de nadie,
parpadeo bramador,
por sien acapullada
un negro álamo
olmo de anillo atesorado,
bajaré el secreto de su rosa en llamas,
hasta obtener de ella su perla gris
de amor y odio nacida,
de blanco amor hecho odio negro,
y negro odio vuelto blanco amor,
distensión blande que rige
su albita de su cuerda,
parra y su sombra acérrima iluminada,
dibujando su siniestra forma de corazón,
tiempo sostenido en una mano,
con la otra me derramé como gota,
servidumbre servil,
a musa ,
don funesto del arte
en inspiración centrada,
diosa triple, ella,
nacida del fuego y una cerilla,
dando fuego carmín
de acrisolado, bello,
temprano esplendor,
me planté en su tierra abierta.
Como se otorga una semilla,
brotar y germinar
de su inherente, aparente, muerte,
sigo que si acabo no aviso,
encargado de sus compuertas
de tiempo extinto,
valer en transistor,
y fuelle de su arpa,
vivimos ensoñando,
vivimos, servimos,
acres de azures
inmensos, inconmensurables
cuan abarca la pulcritud.
No pregunto,
Miro al cielo,
de azules sonrisas,
y grises hogueras,
electricidad que arde,
cual seco rayo avista
que demarca nuevo objetivo,
engranajes me llevan
allí donde nada es lo mismo,
pila de lluvia y su fuente sacra,
me tejí exhausto
durmiendo mi orna de zapato,
caminillos de plata
y sus cerrojillos insobornables.
Termíname tú,
mirlo,
que yo sí puedo.



Förüq
El sonido lo termina de envolver en un halo de misticismo que transporta hacia otros confines. Un saludo, Förük.
 
Semilla de lluvia:


Abrimos danzando
la música sobre tus ojos
en sol mayor de armónica,
transparente,
vago nublo atrevido
entona sus gotas
sobre suelo seguro,
un desnacer de mayo,
sin riña nocturna,
era bastante,
tiempo insuficiente
de romper línea,
y asemblarse como dicta
tu melodía jamás entonada
o similar o referencias
a haberla escuchado sólo una vez,
Marzo abrileando
un abril marceando,
ya en lluvia de mayo marcho,
agua cae y llueve
un día espolvoreado,
mi trino,
desvela un páramo,
una jaula oxidada,
un tiesto agrietado, casi roto,
de helada primeriza,
no escapa de él la flor sin nombre,
ni su simiente esquiva,
recuerdos resilentes,
de besos de agua
me avanzan,
un día de cualquiera y de nadie,
parpadeo bramador,
por sien acapullada
un negro álamo
olmo de anillo atesorado,
bajaré el secreto de su rosa en llamas,
hasta obtener de ella su perla gris
de amor y odio nacida,
de blanco amor hecho odio negro,
y negro odio vuelto blanco amor,
distensión blande que rige
su albita de su cuerda,
parra y su sombra acérrima iluminada,
dibujando su siniestra forma de corazón,
tiempo sostenido en una mano,
con la otra me derramé como gota,
servidumbre servil,
a musa ,
don funesto del arte
en inspiración centrada,
diosa triple, ella,
nacida del fuego y una cerilla,
dando fuego carmín
de acrisolado, bello,
temprano esplendor,
me planté en su tierra abierta.
Como se otorga una semilla,
brotar y germinar
de su inherente, aparente, muerte,
sigo que si acabo no aviso,
encargado de sus compuertas
de tiempo extinto,
valer en transistor,
y fuelle de su arpa,
vivimos ensoñando,
vivimos, servimos,
acres de azures
inmensos, inconmensurables
cuan abarca la pulcritud.
No pregunto,
Miro al cielo,
de azules sonrisas,
y grises hogueras,
electricidad que arde,
cual seco rayo avista
que demarca nuevo objetivo,
engranajes me llevan
allí donde nada es lo mismo,
pila de lluvia y su fuente sacra,
me tejí exhausto
durmiendo mi orna de zapato,
caminillos de plata
y sus cerrojillos insobornables.
Termíname tú,
mirlo,
que yo sí puedo.



Förüq
Misticismo envolvente donde la naturaleza se abre en ese premio de las ondas
formales. son sensaciones casi hechizantes. me gustó. saludos amables de
luzyabsenta
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba