Osidiria
Poeta asiduo al portal
Segundo acto:
PREMIO O CASTIGO
No hay dos, no hay dualidad,
en realidad solo existe una energía que no es amiga ni enemiga
y que más bien es todo lo contrario a la verdad o la mentira
porque al tiempo que es responsable de destruir también lo es de crear,
la mano que golpea también acaricia,
la fuerza que te hace caer es la misma con la que te levantas,
mira a través de la duda y veras la solución
pero sin quedarte estancado en el barro de la indecisión.
Mira, observa y reflexiona,
cantando se hace canción y si no te haces fuerte en tu debilidad
alguien comprará a precio de saldo tu voluntad
y la utilizará para su propio fin,
que por lo general es trepar pisoteando a los demás.
La sangre derramada queda muda en el camino,
nadie escucha a los vencidos,
la historia tiene la medida de las palabras de los que la cuentan,
ellos son los héroes, protagonistas y protectores de la tierra
con la corona del poder que les otorga la mentira sobre sus cabezas,
desde lo alto, desde sus torres de poder nos gobiernan
taladrando nuestras mentes con eslóganes electorales
cuando en realidad lo que quieren son esclavos
para construir, ¿un país más fuerte?, puede que sí,
pero sumiso y obediente que no ponga nunca en duda su autoridad.
PREMIO O CASTIGO
No hay dos, no hay dualidad,
en realidad solo existe una energía que no es amiga ni enemiga
y que más bien es todo lo contrario a la verdad o la mentira
porque al tiempo que es responsable de destruir también lo es de crear,
la mano que golpea también acaricia,
la fuerza que te hace caer es la misma con la que te levantas,
mira a través de la duda y veras la solución
pero sin quedarte estancado en el barro de la indecisión.
Mira, observa y reflexiona,
cantando se hace canción y si no te haces fuerte en tu debilidad
alguien comprará a precio de saldo tu voluntad
y la utilizará para su propio fin,
que por lo general es trepar pisoteando a los demás.
La sangre derramada queda muda en el camino,
nadie escucha a los vencidos,
la historia tiene la medida de las palabras de los que la cuentan,
ellos son los héroes, protagonistas y protectores de la tierra
con la corona del poder que les otorga la mentira sobre sus cabezas,
desde lo alto, desde sus torres de poder nos gobiernan
taladrando nuestras mentes con eslóganes electorales
cuando en realidad lo que quieren son esclavos
para construir, ¿un país más fuerte?, puede que sí,
pero sumiso y obediente que no ponga nunca en duda su autoridad.