El Hijo de la Luz
Poeta recién llegado
Y yó sigo acá esperando, sentado en un cuarto sin puerta ni ventanas, en la oscuridad de mis dudas, en la soledad de mi desesperanza.
Mi desesperanza me acompaña como espina a la rosa, las ventanas de alcoba se cerraron, no entra más el sol, la puerta de mi razón se azotó y mis sueños quebró.
En mi cuarto sentado con la esperanza que algún día te acuerdes de mí, esperando sigo, que tú tiempo se acuerde de este solitario que a perdido su alegría.
Mi desesperanza me acompaña como espina a la rosa, las ventanas de alcoba se cerraron, no entra más el sol, la puerta de mi razón se azotó y mis sueños quebró.
En mi cuarto sentado con la esperanza que algún día te acuerdes de mí, esperando sigo, que tú tiempo se acuerde de este solitario que a perdido su alegría.