Mercedes
Poeta adicto al portal
Se niega
Su aroma se embarra
a mi presencia en clemencia.
Está viviendo, pero no vive en mí
porque la siento muy lejana.
Está riendo como sol
que se acerca a un invierno.
Hay tristeza muy dentro de ella
y no me deja quererla.
Se me niega; se me niega.
Al instante de tenerla
se me echa en silencio y se me niega.
Se me esconde como lluvia
que me empapa en pleno verano.
Se niega a todo cariño que tengo para ella.
Se niega a toda distancia entre la piel.
Se me niega de cerca
y se espanta con cada
mirada que la señala.
Y si despierto de este tormento
puedo entonces acariciarla
y ver de nuevo ese sentimiento que me delata.
Pero se niega a todo amor que me acompaña.
Se niega por su dolor que la mata.
Su aroma se embarra
a mi presencia en clemencia.
Está viviendo, pero no vive en mí
porque la siento muy lejana.
Está riendo como sol
que se acerca a un invierno.
Hay tristeza muy dentro de ella
y no me deja quererla.
Se me niega; se me niega.
Al instante de tenerla
se me echa en silencio y se me niega.
Se me esconde como lluvia
que me empapa en pleno verano.
Se niega a todo cariño que tengo para ella.
Se niega a toda distancia entre la piel.
Se me niega de cerca
y se espanta con cada
mirada que la señala.
Y si despierto de este tormento
puedo entonces acariciarla
y ver de nuevo ese sentimiento que me delata.
Pero se niega a todo amor que me acompaña.
Se niega por su dolor que la mata.