Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
1/17/14 cuervo4141
Envolvió la amargura entre sus delirios;
en antítesis desnudo al quijote de sus aventuras
; entre parábolas se describió la alegoría del silencio.
El arlequín se desmaquillo,
la reina se desnudó, el sortilegio se emancipo;
el equinoccio de la inquietud
(¿Quizás el martirio pareció?),
el satin se desgarró en el ojal del vacío mar.
Despertó la serpiente de los ojos de la noche
, envileció la senda del impávido río
que en ecos de agonía martiriza el junco petrificado.
Anida el ánima entre los buitres hambrientos
el cascajo descarnado del esperpento momificado.
Arrugó el cuero; mancilló la estrella
y dosifico el arsénico gotas de tortura
y en las llagas pútridas lamió el vacío de su estupidez.
Rugió como fiera; agonizó como se pierde la noche
y envolvió en oropel el maldito suspiro de sus
penitencias el cáliz impuro que flagela eternos lamentos.
Se durmió la estrella, pareció la luna, atravesó la daga el desnudo ser que timorato desprende su último órgano puro que se balancea entre las garras sedientas de la gorgola petrificada al clarear el alba
Envolvió la amargura entre sus delirios;
en antítesis desnudo al quijote de sus aventuras
; entre parábolas se describió la alegoría del silencio.
El arlequín se desmaquillo,
la reina se desnudó, el sortilegio se emancipo;
el equinoccio de la inquietud
(¿Quizás el martirio pareció?),
el satin se desgarró en el ojal del vacío mar.
Despertó la serpiente de los ojos de la noche
, envileció la senda del impávido río
que en ecos de agonía martiriza el junco petrificado.
Anida el ánima entre los buitres hambrientos
el cascajo descarnado del esperpento momificado.
Arrugó el cuero; mancilló la estrella
y dosifico el arsénico gotas de tortura
y en las llagas pútridas lamió el vacío de su estupidez.
Rugió como fiera; agonizó como se pierde la noche
y envolvió en oropel el maldito suspiro de sus
penitencias el cáliz impuro que flagela eternos lamentos.
Se durmió la estrella, pareció la luna, atravesó la daga el desnudo ser que timorato desprende su último órgano puro que se balancea entre las garras sedientas de la gorgola petrificada al clarear el alba
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