ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
Me cuesta pensar que te has ído
que no víenes
que te quedas,
que tus últimas palabras
fueron verdaderas.
Simplemente te despídes
háces que me humille
y sin embargo me dejas.
Que te crees, no eres única
pero caminamos por la misma senda
y te has burlado de ella.
Será que ya no destella
la luz que dejé afuera,
que ya se apagaron
los cocúyos, y luciernagas
Jamás
Jamás obligaras mí espera.
Si te vas, ya no vuelvas,
tu final se encuentra escríto
ya no iras por mi vereda.
Se apagaran las luces
se moriran las luciernagas
y sembraré en nuestra senda, una lapida,
de muerte eterna.
que no víenes
que te quedas,
que tus últimas palabras
fueron verdaderas.
Simplemente te despídes
háces que me humille
y sin embargo me dejas.
Que te crees, no eres única
pero caminamos por la misma senda
y te has burlado de ella.
Será que ya no destella
la luz que dejé afuera,
que ya se apagaron
los cocúyos, y luciernagas
Jamás
Jamás obligaras mí espera.
Si te vas, ya no vuelvas,
tu final se encuentra escríto
ya no iras por mi vereda.
Se apagaran las luces
se moriran las luciernagas
y sembraré en nuestra senda, una lapida,
de muerte eterna.