guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Recuero la noche que me enamore
Una fría brisa recorría el paisaje
Un lugar desolado entre calles
Un refugio de olvidados soñadores
Cuando mi soledad me inspiraba
Y mi pluma escribía versos
De pura melancolía
Cuando los sueños eran robados
Por ángeles enamorados
En un edén prohibido para los abandonados
Apareció una sombra entre la oscuridad
Apareció ella entre mis versos
Otro ser atacado por ángeles enamorados
Otra alma vagabunda en la realidad
Tenía un andar ligero
Una pureza irrompible
Un cabello acariciado por el viento
Unos ojos colonizadores de corazones
Era la belleza de Afrodita
La nobleza de Atenea
Era ante mi alucinación
La mujer perfecta
Era la realidad más hermosa
Mis ojos lagrimearon
La forma de mi corazón cambio
Los latidos no se perdían en mi pecho
Sino me gritaban que te amaba
Un calor se apodero de mí
Un sol nació dentro de mí
Las palabras se querían escapar
Los te amo esperaban ser liberados
Mientras te acercabas sin dejar de mirar
Hasta que te detuviste sobre mis ojos
Sentía tu respirar
El calor del rosado de tus mejillas
El olor de tu cabello agitado por el viento
Los deseos de besarte sin permiso
Los dos éramos taciturnos
Pecadores por nuestra soledad
Amantes silenciosos
Dame tu mano
Déjame tocarte y decirte que te amo
Ir al edén de los ángeles enamorados
Me diste tu delicada mano
Mientras la cobijaba en mi pecho
Y un sincronizado te amo
Se escapo entre nuestros labios
Una fría brisa recorría el paisaje
Un lugar desolado entre calles
Un refugio de olvidados soñadores
Cuando mi soledad me inspiraba
Y mi pluma escribía versos
De pura melancolía
Cuando los sueños eran robados
Por ángeles enamorados
En un edén prohibido para los abandonados
Apareció una sombra entre la oscuridad
Apareció ella entre mis versos
Otro ser atacado por ángeles enamorados
Otra alma vagabunda en la realidad
Tenía un andar ligero
Una pureza irrompible
Un cabello acariciado por el viento
Unos ojos colonizadores de corazones
Era la belleza de Afrodita
La nobleza de Atenea
Era ante mi alucinación
La mujer perfecta
Era la realidad más hermosa
Mis ojos lagrimearon
La forma de mi corazón cambio
Los latidos no se perdían en mi pecho
Sino me gritaban que te amaba
Un calor se apodero de mí
Un sol nació dentro de mí
Las palabras se querían escapar
Los te amo esperaban ser liberados
Mientras te acercabas sin dejar de mirar
Hasta que te detuviste sobre mis ojos
Sentía tu respirar
El calor del rosado de tus mejillas
El olor de tu cabello agitado por el viento
Los deseos de besarte sin permiso
Los dos éramos taciturnos
Pecadores por nuestra soledad
Amantes silenciosos
Dame tu mano
Déjame tocarte y decirte que te amo
Ir al edén de los ángeles enamorados
Me diste tu delicada mano
Mientras la cobijaba en mi pecho
Y un sincronizado te amo
Se escapo entre nuestros labios