¿Por qué amar la carne
si la mente es lo que trasciende?
La piel se estira, se rompe,
la juventud no avisa cuando huye.
Se desean cuerpos
cuando deberían desearse cerebros.
Se aman formas,
mientras el alma grita por ideas.
El cuerpo arde, sí,
pero se apaga.
La inteligencia, en cambio,
enciende fuegos que no mueren.
Es deseable quien piensa,
quien habla sin miedo al abismo,
quien se excita con una pregunta,
quien desea desde la imaginación.
No basta una pasión de una noche,
sino una mente que inquiete para siempre.
Que desnude el pensamiento,
que haga el amor con las neuronas.
Se enseñó a mirar cuerpos,
pero no a ver conciencias.
Por eso hay tanto vacío,
tantos hambrientos de sentido.
Eso es ser sapiosexual:
sentir atracción por la razón,
por quien percibe el mundo con pensamiento,
por quien ama desde el centro de su mente.
-Dior
si la mente es lo que trasciende?
La piel se estira, se rompe,
la juventud no avisa cuando huye.
Se desean cuerpos
cuando deberían desearse cerebros.
Se aman formas,
mientras el alma grita por ideas.
El cuerpo arde, sí,
pero se apaga.
La inteligencia, en cambio,
enciende fuegos que no mueren.
Es deseable quien piensa,
quien habla sin miedo al abismo,
quien se excita con una pregunta,
quien desea desde la imaginación.
No basta una pasión de una noche,
sino una mente que inquiete para siempre.
Que desnude el pensamiento,
que haga el amor con las neuronas.
Se enseñó a mirar cuerpos,
pero no a ver conciencias.
Por eso hay tanto vacío,
tantos hambrientos de sentido.
Eso es ser sapiosexual:
sentir atracción por la razón,
por quien percibe el mundo con pensamiento,
por quien ama desde el centro de su mente.
-Dior