IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
y de su vida, ahora vencida,
brotan cimientos de esperanza,
de esa fe que dura más que los cielos,
admirando como fluye el tiempo,
aquellos suelos,
ahora llenos de un sentir tan amplio,
tan pulcro, que refleja al sol,
como astro humano,
como padre de toda existencia,
aquellos cauces nutren al aire,
y se comunican a través de los vientos,
de suave marea,
de caricia profunda,
serán caminos para el alma,
cuando las artes no logren reflejar
la esencia del creador,
podremos encontrar su pensar,
debajo de las rocas,
encima de nuestros restos,
como sueños de una consciencia estelar,
de ceniza y cuerpos celestes,
como susurros divinos,
de un inquebrantable amanecer.
brotan cimientos de esperanza,
de esa fe que dura más que los cielos,
admirando como fluye el tiempo,
aquellos suelos,
ahora llenos de un sentir tan amplio,
tan pulcro, que refleja al sol,
como astro humano,
como padre de toda existencia,
aquellos cauces nutren al aire,
y se comunican a través de los vientos,
de suave marea,
de caricia profunda,
serán caminos para el alma,
cuando las artes no logren reflejar
la esencia del creador,
podremos encontrar su pensar,
debajo de las rocas,
encima de nuestros restos,
como sueños de una consciencia estelar,
de ceniza y cuerpos celestes,
como susurros divinos,
de un inquebrantable amanecer.