tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una mirada sin palabras que admitir.
Siempre asociando señales sin sentido
Volaré hacia la nada, intentaré resistir.
Desde mi sueño alado, saturado en apariencia.
Aislamiento, incontrolable, incontenible pero mío.
Caminaré, sobre la carne, que haya dejado de vivir.
Encontraré en las llamas, la belleza y la abundancia.
Sin que el llanto exija más, a la cuenta de mi exilio.
Mis demonios exterminaran, la carne de mis sombras.
Nada más que un sueño, talla la emoción.
Su mirada me acaricia una esperanza.
Querrá viajar dentro mío, inmune a la aprensión
Voy con altivez, cortaré las llamas.
Sosteniendo en vano, mi nueva rara cualidad.
La autoinmolación, acreditará mi venganza.
Santo sacrificador, son tuyas mis escasas energías,
Dame fuerzas, en mi postremo intento de expansión.
La carne de mis sombras, exterminaran a mis demonios
En la continuidad de los días, buscaré el flujo de las sombras.
Con la caída de mis dudas más fieles, la noche entonará su melodía.
Será la solución, y tomaré, el sabor disociado de sus dogmas.
Santo sacrificador, se que estas varado en mis desidias.
No volveré a sentir, ese dulce néctar de tus furias.
Moriré coartando ansiedades, dejare las calmas en mis iras.
Las sombras de mis demonios, exterminaran mi carne.
Siempre asociando señales sin sentido
Volaré hacia la nada, intentaré resistir.
Desde mi sueño alado, saturado en apariencia.
Aislamiento, incontrolable, incontenible pero mío.
Caminaré, sobre la carne, que haya dejado de vivir.
Encontraré en las llamas, la belleza y la abundancia.
Sin que el llanto exija más, a la cuenta de mi exilio.
Mis demonios exterminaran, la carne de mis sombras.
Nada más que un sueño, talla la emoción.
Su mirada me acaricia una esperanza.
Querrá viajar dentro mío, inmune a la aprensión
Voy con altivez, cortaré las llamas.
Sosteniendo en vano, mi nueva rara cualidad.
La autoinmolación, acreditará mi venganza.
Santo sacrificador, son tuyas mis escasas energías,
Dame fuerzas, en mi postremo intento de expansión.
La carne de mis sombras, exterminaran a mis demonios
En la continuidad de los días, buscaré el flujo de las sombras.
Con la caída de mis dudas más fieles, la noche entonará su melodía.
Será la solución, y tomaré, el sabor disociado de sus dogmas.
Santo sacrificador, se que estas varado en mis desidias.
No volveré a sentir, ese dulce néctar de tus furias.
Moriré coartando ansiedades, dejare las calmas en mis iras.
Las sombras de mis demonios, exterminaran mi carne.