child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Child of the grave
Anónima
Entre las sombras de mi borrachera
te vi llegar envuelta en demencia.
Rompiste con la mediocridad del ambiente
que imperaba donde muerto en vida yacía
esperando el último trago que me despegara
de la cruda realidad que me rodeaba.
Desde lejos te miraba, ahogado en tu sufrir
bañado en licor, suciedad y sudor.
Tal vez deseando desde hace tiempo morir
por ese cruel pero absurdo pesar del amor.
Imaginándome el momento de tu mente seducir,
mordiendo yo tu cuello en inexplicable placer.
Y tu cuerpo ya reseco a cenizas reducir,
y tu corazón ya roto terminar de deshacer.
Hábilmente te acercaste hacia mi,
gentilmente un trago te ofrecí.
Me dijiste licor no es lo que vine a ingerir,
pero mucho me has de servir.
Tus palabras, para mi desfortuna,
se perdieron entre el espeso humo del lugar.
Supongo que sabes lo que quiero,
eres un listo y apuesto caballero
lastima que mi interés este primero
y tenga que unirte a las filas del infierno.
Morderé con dulzura tu cuello varonil
brotará tu sangre, ese liquido febril.
Beberé de tus venas un manjar sin igual
y en verdad momentos como este no tienen par.
Por mi cuello tus carnosos labios paseaste,
verdaderamente mis sentido excitaste.
Cogí el vaso y un largo trago tomé,
dejando el momento en tus cálidas manos.
Entre besos y caricias tus colmillos pude sentir
en mi cuello apoderado por ti.
En esos momentos de frenética locura
sentí como tu sangre rondaba por mi ser
y en un momento de inexplicable dulzura
mi corazón ya muerto sintió renacer.
Tal vez por la ingesta de tu sangre preciosa
que con placer yo succionaba,
o talvez por mi esencia de diosa
que desde ultratumba resucitaba.
¡Maldita, hasta mi sangre robaste!
Desperté borracho, sin billetera ni reloj.
Y además de todo tuviste el pudor
de robar mi sangre, mi mas preciado legado familiar.
Te emborrachaste con ella, espero que te hayas saciado.
Pronto te encontraré y me vengaré.
El reloj tu lo perdiste y la puta tu billetera tomó.
Yo solo bebí tu sangre que en verdad me deleitó.
Y sobre lo de tu venganza, aquí te estaré esperando
mientras la sangre de otros hombres voy arrebatando.
No le temo a tu venganza, en cambio ya la espero venir.
Yo vivo en desesperanza, y tu crees que me harás sufrir.
Aquí te estaré esperando para terminar de matarte
aquí en donde se vive en las sombras para en el infierno arrojarte.
Anónima
Entre las sombras de mi borrachera
te vi llegar envuelta en demencia.
Rompiste con la mediocridad del ambiente
que imperaba donde muerto en vida yacía
esperando el último trago que me despegara
de la cruda realidad que me rodeaba.
Desde lejos te miraba, ahogado en tu sufrir
bañado en licor, suciedad y sudor.
Tal vez deseando desde hace tiempo morir
por ese cruel pero absurdo pesar del amor.
Imaginándome el momento de tu mente seducir,
mordiendo yo tu cuello en inexplicable placer.
Y tu cuerpo ya reseco a cenizas reducir,
y tu corazón ya roto terminar de deshacer.
Hábilmente te acercaste hacia mi,
gentilmente un trago te ofrecí.
Me dijiste licor no es lo que vine a ingerir,
pero mucho me has de servir.
Tus palabras, para mi desfortuna,
se perdieron entre el espeso humo del lugar.
Supongo que sabes lo que quiero,
eres un listo y apuesto caballero
lastima que mi interés este primero
y tenga que unirte a las filas del infierno.
Morderé con dulzura tu cuello varonil
brotará tu sangre, ese liquido febril.
Beberé de tus venas un manjar sin igual
y en verdad momentos como este no tienen par.
Por mi cuello tus carnosos labios paseaste,
verdaderamente mis sentido excitaste.
Cogí el vaso y un largo trago tomé,
dejando el momento en tus cálidas manos.
Entre besos y caricias tus colmillos pude sentir
en mi cuello apoderado por ti.
En esos momentos de frenética locura
sentí como tu sangre rondaba por mi ser
y en un momento de inexplicable dulzura
mi corazón ya muerto sintió renacer.
Tal vez por la ingesta de tu sangre preciosa
que con placer yo succionaba,
o talvez por mi esencia de diosa
que desde ultratumba resucitaba.
¡Maldita, hasta mi sangre robaste!
Desperté borracho, sin billetera ni reloj.
Y además de todo tuviste el pudor
de robar mi sangre, mi mas preciado legado familiar.
Te emborrachaste con ella, espero que te hayas saciado.
Pronto te encontraré y me vengaré.
El reloj tu lo perdiste y la puta tu billetera tomó.
Yo solo bebí tu sangre que en verdad me deleitó.
Y sobre lo de tu venganza, aquí te estaré esperando
mientras la sangre de otros hombres voy arrebatando.
No le temo a tu venganza, en cambio ya la espero venir.
Yo vivo en desesperanza, y tu crees que me harás sufrir.
Aquí te estaré esperando para terminar de matarte
aquí en donde se vive en las sombras para en el infierno arrojarte.