Osidiria
Poeta asiduo al portal
SALTO DE CANGURO
La sutura está fraguando, me voy,
llevo el verdor de la campiña en la mochila
y mi corazón es un salto de canguro
dormitando entre las huellas de un ciempiés,
mi cabeza y sus ideas son un abrevadero de hormigas,
todas juntas, una a una,
en procesión de prerrogativas encaladas
dispuestas a morir por vosotros
pero de ningún modo a dejarse matar.
Tenéis párpados de cáscara de sándalo,
el genio de la lámpara me ha salvado de la destrucción
y estoy en deuda con él,
un buque fantasma navega a través de vuestras lágrimas
surcando el sopor de mi bufanda sintética
y todo mi pasado se refleja en mi pantalla apagada
cuando quiero olvidarme de quién soy.
Las despedidas son como clavos de plata en las encías
y mi tarjeta de memoria está completa de recuerdos,
considerad otra puesta en escena
para recargar las venas de los condenados con polvo de estrellas,
la última vela se está consumiendo,
la noche se acerca
y yo no estaré aquí para despertaros.
La sutura está fraguando, me voy,
llevo el verdor de la campiña en la mochila
y mi corazón es un salto de canguro
dormitando entre las huellas de un ciempiés,
mi cabeza y sus ideas son un abrevadero de hormigas,
todas juntas, una a una,
en procesión de prerrogativas encaladas
dispuestas a morir por vosotros
pero de ningún modo a dejarse matar.
Tenéis párpados de cáscara de sándalo,
el genio de la lámpara me ha salvado de la destrucción
y estoy en deuda con él,
un buque fantasma navega a través de vuestras lágrimas
surcando el sopor de mi bufanda sintética
y todo mi pasado se refleja en mi pantalla apagada
cuando quiero olvidarme de quién soy.
Las despedidas son como clavos de plata en las encías
y mi tarjeta de memoria está completa de recuerdos,
considerad otra puesta en escena
para recargar las venas de los condenados con polvo de estrellas,
la última vela se está consumiendo,
la noche se acerca
y yo no estaré aquí para despertaros.