Martín Renán
Poeta adicto al portal
En la herida late
recuerdos en la misma dirección.
Contra mi voluntad
dormir antes de las doce.
Un paraíso el galardón,
sucede al parpadear culpas
y donde la confesión pesa más que el dolor.
Negarte
y negarte porque negarte mi mundo gira;
voz de ídolo
pasarme de una tentación a otra y pecar
como pudiera resistir de lágrimas.
en el cenicero de un bar
no me reconocí en otro milagro
también,
moribundo el cuarto se llena de luz
se llena de fantasmas
y los miedos y las sombras,
después de todo,
no hay necesidad de mucho
y sufrir,
basta envejecerte de mi edad;
y nos dejaremos las cosas de rutina.
Detrás de viejas memorias
tirita de mi alma esa invitación
donde me espero
donde me pierdo
-En la pared de mi casa, hay un universo-