Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;a60meD0MIBA]https://www.youtube.com/watch?v=a60meD0MIBA[/video]
si pudieras ser navaja
de punta afilada, para mi corazón...
si pudieras hacerme sangrar...
sangrar siempre de emoción...
si pudieras... ¡oh, querido...!
si quisieras, en las cadenas de tu voluntad sagrada
hallaría yo mi auténtica libertad -
a tus pies, muerta de amor y amarrada
siendo lo que soy, lo que siempre fui por dentro...
una esclava...
y sería un honor, mayor felicidad
si sentir tus latigazos me fuese permitido -
y besar la mano del verdugo...
¡por cada azote profundamente agradecida...!
y haríamos el amor, como cuando
al cielo la tierra se somete -
y grita las gracias entre dolor
y busca solamente complacerlo...
tú sabes, mi señor, que así es mi amor
y siempre mis ojos te verán superior...
porque de otra manera - ¡no existen...!
sin respirar, el alma cuelga de las pestañas
de lo que fue alguna vez
el falso orgullo...
pero ahora es
verdadera y sentida humildad
ante tu grandeza de hombre...
no se atreve la luna mirar
y silenciosa, baja la cabeza -
su brillo agonizando, espera tu permiso
para morirse en paz...
y mientras muere - renace
enalteciendo tu estatura
se desvanece su voz suplicante
en las entrañas de la noche más oscura
cuando amor y pasión con doble fuerza
de ella se apoderan -
y entonces, sólo quiere
¡que la domes, que la tomes
que la uses, que la llenes...!
que hagas con ella
lo que tú desees...
[29/08/2014]
si pudieras ser navaja
de punta afilada, para mi corazón...
si pudieras hacerme sangrar...
sangrar siempre de emoción...
si pudieras... ¡oh, querido...!
si quisieras, en las cadenas de tu voluntad sagrada
hallaría yo mi auténtica libertad -
a tus pies, muerta de amor y amarrada
siendo lo que soy, lo que siempre fui por dentro...
una esclava...
y sería un honor, mayor felicidad
si sentir tus latigazos me fuese permitido -
y besar la mano del verdugo...
¡por cada azote profundamente agradecida...!
y haríamos el amor, como cuando
al cielo la tierra se somete -
y grita las gracias entre dolor
y busca solamente complacerlo...
tú sabes, mi señor, que así es mi amor
y siempre mis ojos te verán superior...
porque de otra manera - ¡no existen...!
sin respirar, el alma cuelga de las pestañas
de lo que fue alguna vez
el falso orgullo...
pero ahora es
verdadera y sentida humildad
ante tu grandeza de hombre...
no se atreve la luna mirar
y silenciosa, baja la cabeza -
su brillo agonizando, espera tu permiso
para morirse en paz...
y mientras muere - renace
enalteciendo tu estatura
se desvanece su voz suplicante
en las entrañas de la noche más oscura
cuando amor y pasión con doble fuerza
de ella se apoderan -
y entonces, sólo quiere
¡que la domes, que la tomes
que la uses, que la llenes...!
que hagas con ella
lo que tú desees...
[29/08/2014]
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