Jax
Poeta fiel al portal
Tengo las palabras estancadas debajo de la gravilla que se pone debajo del pañete con que se forran las cosas por fuera para darles forma. Esta hambre de calor, calor humano, de tus manos sucias y silenciosas que no se quita ni con la boca mas roja ni con el sueño mas vívido. Como un pez negro y gordo, muy gordo, que se come hasta las verduras moradas que solo les falta ser basura.
Circulando entre los momentos de humildad que a veces alcanzo, llevo las estrellas apagadas que se me enganchan como pinchos en el pelo. Rumiando entre esta idea loca, desgarrante, indolente, incluso diría, inevitable, que me deja la lengua destrozada, con la fuerza necesaria para ir y conectar las flores que están listas para empollar sus huevos.
Estoy rota. Agotada. Cubierta de líneas profundas, filtraciones abstractas que aúllan por las noches cuando se despiertan las estrellas fugaces
Circulando entre los momentos de humildad que a veces alcanzo, llevo las estrellas apagadas que se me enganchan como pinchos en el pelo. Rumiando entre esta idea loca, desgarrante, indolente, incluso diría, inevitable, que me deja la lengua destrozada, con la fuerza necesaria para ir y conectar las flores que están listas para empollar sus huevos.
Estoy rota. Agotada. Cubierta de líneas profundas, filtraciones abstractas que aúllan por las noches cuando se despiertan las estrellas fugaces