luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rosita se llamaba la gaviota
por su porte elegante y atrevido
y paseaba campante al descuido,
luciendo virtuosismo en la pelota.
Campeona de juegos en la playa
se esmeraba en su arte muy contenta,
en los saques y tiros presta, alerta,
siempre gana medallas donde vaya.
Un torneo de palas se avecina
y contenta Rosita se prepara.
Al espejo parece que mudara
de gaviota común en golondrina.
Entre pala y pelota se pasea
como un pavo carente de atención
y muy pronto se pega un coscorrón
y revuelca la elegancia en la marea.
Muy turbada con tal mediocridad
de inmediato parece levantarse.
No perdona de nadie el mofarse,
ni del caso hacer publicidad.
Pero al fin la sacan en camilla.
¿Fue una pata, el pico, un ala rota?
¡Esas cosas le pasan por marmota!
¡Pues parece que se ha roto una costilla!
Mas Rosita, feliz como una reina,
se deja malcriar por los doctores,
que le ponen un yeso de colores
y una cintita azul que la despeina.
Y allí está Rosita la Gaviota
internada, ¡vencida por pelota!
por su porte elegante y atrevido
y paseaba campante al descuido,
luciendo virtuosismo en la pelota.
Campeona de juegos en la playa
se esmeraba en su arte muy contenta,
en los saques y tiros presta, alerta,
siempre gana medallas donde vaya.
Un torneo de palas se avecina
y contenta Rosita se prepara.
Al espejo parece que mudara
de gaviota común en golondrina.
Entre pala y pelota se pasea
como un pavo carente de atención
y muy pronto se pega un coscorrón
y revuelca la elegancia en la marea.
Muy turbada con tal mediocridad
de inmediato parece levantarse.
No perdona de nadie el mofarse,
ni del caso hacer publicidad.
Pero al fin la sacan en camilla.
¿Fue una pata, el pico, un ala rota?
¡Esas cosas le pasan por marmota!
¡Pues parece que se ha roto una costilla!
Mas Rosita, feliz como una reina,
se deja malcriar por los doctores,
que le ponen un yeso de colores
y una cintita azul que la despeina.
Y allí está Rosita la Gaviota
internada, ¡vencida por pelota!
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