rosa purpura
Poeta asiduo al portal
ROSAS ROJAS
Te he traído a tu sepulcro, hermosas rosas rojas
El hermoso rojo carmesí que te tanto amaste
Me despido antes que tu alma sea arrebatada
Y solo quede la hermosa carcasa que habitaste
Esta vida no fue benévola ni sensata contigo
Siempre te arrebato todo lo que alguna vez amaste
Tuviste que renunciar a la felicidad que tanto esperaste
Y conformarte con ser una bella dama en soledad
Dejaste que la obscuridad te envolviera en su hechizo
De amargura, tristeza, desprecio y un gran odio
A aquellos que teniendo todo lo desperdiciaron
Mientras tú solo podías observar con recelo
Tomaste muchas vidas miserables en tus manos
Y les arrebataste todo lo que tú anhelabas tener
Manchaste tus bellas manos de rojo carmesí
Y tu dolor y desdicha te llevaron al frenesí
Tal vez esta vida te pareció una eterna condena
Dejaste que tus demonios entraran y tomaran el control
Cediste y te convertiste en marioneta de tu desdicha
Y arrastraste a otros al infierno del cual querías escapar
Al mirar tus ojos pude ver tu enorme necesidad de redención
Puede ver tu hartazgo de aparentar la felicidad que nunca conociste
Entonces supe que deseabas que cumpliera tu deseo
Tome la daga que habías empuñado y perfore tu corazón
Tome lo que quedaba de tu vida vacía y arrebate tu obscuridad
Me miraste con una sonrisa y caíste desplomada sin vida
Te hice una promesa y no olvidare cumplirla duerme
Mi bella dama tú nunca resucitaras ni te levantaras
Te di la benevolencia que la vida te negó
Te libere de tus demonios, te negué el cielo y el infierno
Para almas como la tuya solo queda el abismo
De permanecer silentes en un dulce sueño eterno