Quetzalcoatl vallejo
Poeta recién llegado
ROMANCE.
Que terrible el cariño
de un tren enamorado de un barco,
aunque ambos tengan al fin
un mismo destino…
Un punto fijo al que llegar,
uno por agua,
otro en caminos…
El tren admira la vela del barco,
y el barco del tren, su fuerte silbido;
Ambos, puño a puño destrozando distancias,
kilómetros, nudos, gotas, centímetros…
Ambos trasladando en realidades distintas,
por montes y olas
la misma verdad;
El mismo amor de metal fundido…
Ese extraño cariño de animal,
de roca, de tierra,
de sal y coral;
Deseando que un día el mar tenga vías,
o la tierra un camino para el agua de mar;
Y sean al final la estación y el puerto,
calle y malecón un mismo lugar;
Que triste el destino del que corre en la tierra,
y triste el destino del que cruza la mar…
Aunque por ende,
distancia y destino,
los lleven de nuevo
a recomenzar…
Uno por agua, otro en caminos,
uno por tierra, el otro por mar…
Que terrible el cariño
de un tren enamorado de un barco,
aunque ambos tengan al fin
un mismo destino…
Un punto fijo al que llegar,
uno por agua,
otro en caminos…
El tren admira la vela del barco,
y el barco del tren, su fuerte silbido;
Ambos, puño a puño destrozando distancias,
kilómetros, nudos, gotas, centímetros…
Ambos trasladando en realidades distintas,
por montes y olas
la misma verdad;
El mismo amor de metal fundido…
Ese extraño cariño de animal,
de roca, de tierra,
de sal y coral;
Deseando que un día el mar tenga vías,
o la tierra un camino para el agua de mar;
Y sean al final la estación y el puerto,
calle y malecón un mismo lugar;
Que triste el destino del que corre en la tierra,
y triste el destino del que cruza la mar…
Aunque por ende,
distancia y destino,
los lleven de nuevo
a recomenzar…
Uno por agua, otro en caminos,
uno por tierra, el otro por mar…
Última edición: