Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Ligia Calderón Romero;1548340 dijo:Mi amigo Enrique, no sé cómo un poema tan grande en contenido y de tan generosa pluma pudo quedarse sin comentarios
Ralmente mi admiración por tus letras, mis cariños y estrllitas.
PD. Gracias por tus generosas visitas a mis letras, me da gusto verte, siempre serás bienvenido.
Lentos en la ciudad silban
ríos de inhumanidad;
son drenajes desbordando
nuestras íntimas miserias.
Desecho de todo aquello
que amamos y disfrutamos,
y hoy corre irreconocible
como peste en la memoria.
"Lentos en la ciudad silban
ríos de inhumanidad"
Que metáfora, que encierra un contenido muy profundo...un gustazo leerte Enrique...un abrazo...
Lentos en la ciudad silban
ríos de inhumanidad;
son drenajes desbordando
nuestras íntimas miserias.
Desecho de todo aquello
que amamos y disfrutamos,
y hoy corre irreconocible
como peste en la memoria.
Un duro y contundente poema, breve pero crítico y certero, desarrollado de una forma y con imágenes muy bellas.
JULIA
Un poema espléndido!!!
Un placer conocerte
Cariños
Beatriz
Poeta contemplo sus versos en octasilabos y al igual que Legendario me quedo con las primeras dos lineas...
Abrazos regios desde este lado del charco,
Todos los que vivimos en una ciudad sabemos que somos parte de ese río.
Yo en verdad no se por que sigo viviendo en esta ciudad, supongo que soy un animal asustado que le cortaron en instinto de huida.
me gusto mucho tu poema.
tu amigo hoja.
Durísima crítica a la ética egoísta y miserable de nuestros días. Participemos a nuestros vecinos de nuestra cruzada por recuperar la "pureza de las aguas" en la convivencia diaria. Hagamos del altruísmo solidario una conducta a emular.
Un poema ejemplar, Enrique. Vayan mis prolongados aplausos!!
Eduardo.
Hermosas letras, hermosa critica.
Un placer leerte
la miseria cala como una espada de hielo, muy bien retratada en tu poema, un gusto leerte y grandes saludos para vos.
Lentos en la ciudad silban
ríos de inhumanidad;
son drenajes desbordando
nuestras íntimas miserias.
Desecho de todo aquello
que amamos y disfrutamos,
y hoy corre irreconocible
como peste en la memoria.