Reyes del tiempo
“Tengo todo el tiempo del mundo”,
decimos sin temer que se acabe en un segundo,
tiramos las horas por la borda de un barco sin rumbo,
hasta que un día gritamos “me hundo”.
No valoramos nada, y así nos va,
que subestimamos todo, incluida la enfermedad,
pensando todo el día “qué más da,
si a mí no me tocará”.
Y de repente estás luchando por tu vida,
no hay solución, tan sólo una salida,
depender de personas que no ofrecen garantías,
sino una posibilidad de volver a estar arriba.
“Ya no me queda tiempo” dices ahora,
y aún así te están regalando lo que ahora añoras,
pues están luchando para que sigas aquí hora tras hora,
y cuando te salvan de agradecimiento les lloras.
Hay casos con final feliz,
pero hay casos cuya salida fue morir,
lo viste con tus ojos, estuviste allí,
tu reloj sigue corriendo, ellos hicieron que fuera así.
Ahora todos los segundos son placeres,
la falta de tiempo cambió lo que eres,
piensas en los que te salvaron, aquellos seres,
que te regalaron más valor que todos tus enseres.
“El tiempo es oro y no lo valoramos”
piensas mirando tu reloj y pensando en tu regalo,
ellos te lo dieron y no se lo guardaron,
les debes lo que nunca habías valorado.
Sólo quieres darles las gracias,
no valorar el tiempo fue una falacia,
no sólo te dieron vida, te enseñaron con su magia
que un segundo es todo, y la eternidad es lacia.
Te acordarás toda la vida de aquel momento,
en el que estuviste en un tiempo muerto.
Te acordarás de aquellos seres que fueron tu salvamento,
personas que se convirtieron en los reyes del tiempo.
“Tengo todo el tiempo del mundo”,
decimos sin temer que se acabe en un segundo,
tiramos las horas por la borda de un barco sin rumbo,
hasta que un día gritamos “me hundo”.
No valoramos nada, y así nos va,
que subestimamos todo, incluida la enfermedad,
pensando todo el día “qué más da,
si a mí no me tocará”.
Y de repente estás luchando por tu vida,
no hay solución, tan sólo una salida,
depender de personas que no ofrecen garantías,
sino una posibilidad de volver a estar arriba.
“Ya no me queda tiempo” dices ahora,
y aún así te están regalando lo que ahora añoras,
pues están luchando para que sigas aquí hora tras hora,
y cuando te salvan de agradecimiento les lloras.
Hay casos con final feliz,
pero hay casos cuya salida fue morir,
lo viste con tus ojos, estuviste allí,
tu reloj sigue corriendo, ellos hicieron que fuera así.
Ahora todos los segundos son placeres,
la falta de tiempo cambió lo que eres,
piensas en los que te salvaron, aquellos seres,
que te regalaron más valor que todos tus enseres.
“El tiempo es oro y no lo valoramos”
piensas mirando tu reloj y pensando en tu regalo,
ellos te lo dieron y no se lo guardaron,
les debes lo que nunca habías valorado.
Sólo quieres darles las gracias,
no valorar el tiempo fue una falacia,
no sólo te dieron vida, te enseñaron con su magia
que un segundo es todo, y la eternidad es lacia.
Te acordarás toda la vida de aquel momento,
en el que estuviste en un tiempo muerto.
Te acordarás de aquellos seres que fueron tu salvamento,
personas que se convirtieron en los reyes del tiempo.
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