Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
RETO A LA DAMA MISTERIOSA.
Llega la noche y me alegro
porque con el sueño salgo a tu encuentro,
aparto de mí camino a tus seres siniestros
que velan tu secreto, dama del misterio.
Se me acercan putrefactos
con sus trozos de carne cayendo,
al polvo de incinerados de tus caminos
y les agarro por el cuello y les digo
no te interpongas entre ella y yo
o te fulminare en el acto, cabrón.
Recorro todos tus submundos
y te avisan que voy a por ti
y entre sumisos y en reverencia, se van apartando.
Soy mucho más cruel que ellos y casi,
tan despiadado como tu fama, mí dama.
No te conozco, pero sé lo que tengo que buscar:
Unos ojos de mujer sin cuerpo conocido,
una firma de tinta de sangre, un tintero de muerte
y una calavera limpia, recién cocida,
sin resto de carne, blanca y con las cuencas vacías".
Por fin estamos frente a frente
y la tierra de pánico se parte entre los dos,
dejando una grieta llena de muerte
y rodeada de nubes negras con formas de espanto.
Te veo de lado, majestuosa giras tu cabeza y me miras,
allí están esos ojos oscuros como jades de luto,
impenetrables, que destrozan lo indestructible.
No te equivoques dama, no vengo a amarte,
estoy aquí para retarte y doblegarte.
Ni un gesto, ni una risa que rompa mis tímpanos,
sigues con tu mirada de fría indiferencia.
Ni un paso atrás doy y te mantengo la mirada,
que si tú eres dama misteriosa de la noche,
yo soy caballero de la tierra muerta de los Celtas.
Mueves la cabeza y entiendo que hoy no toca,
dejas que contemple tus ojos por un momento más
y te retiras, seguida por tu ejercito de indeseables,
sabiendo que te esperare en este lado del abismo,
para la batalla más cruel, jamás disputada en lo oculto.
( Para todas las damas misteriosas y Dark del portal
de un desafiante guerrero Celta )
Llega la noche y me alegro
porque con el sueño salgo a tu encuentro,
aparto de mí camino a tus seres siniestros
que velan tu secreto, dama del misterio.
Se me acercan putrefactos
con sus trozos de carne cayendo,
al polvo de incinerados de tus caminos
y les agarro por el cuello y les digo
no te interpongas entre ella y yo
o te fulminare en el acto, cabrón.
Recorro todos tus submundos
y te avisan que voy a por ti
y entre sumisos y en reverencia, se van apartando.
Soy mucho más cruel que ellos y casi,
tan despiadado como tu fama, mí dama.
No te conozco, pero sé lo que tengo que buscar:
Unos ojos de mujer sin cuerpo conocido,
una firma de tinta de sangre, un tintero de muerte
y una calavera limpia, recién cocida,
sin resto de carne, blanca y con las cuencas vacías".
Por fin estamos frente a frente
y la tierra de pánico se parte entre los dos,
dejando una grieta llena de muerte
y rodeada de nubes negras con formas de espanto.
Te veo de lado, majestuosa giras tu cabeza y me miras,
allí están esos ojos oscuros como jades de luto,
impenetrables, que destrozan lo indestructible.
No te equivoques dama, no vengo a amarte,
estoy aquí para retarte y doblegarte.
Ni un gesto, ni una risa que rompa mis tímpanos,
sigues con tu mirada de fría indiferencia.
Ni un paso atrás doy y te mantengo la mirada,
que si tú eres dama misteriosa de la noche,
yo soy caballero de la tierra muerta de los Celtas.
Mueves la cabeza y entiendo que hoy no toca,
dejas que contemple tus ojos por un momento más
y te retiras, seguida por tu ejercito de indeseables,
sabiendo que te esperare en este lado del abismo,
para la batalla más cruel, jamás disputada en lo oculto.
( Para todas las damas misteriosas y Dark del portal
de un desafiante guerrero Celta )