ADEXFI
Poeta adicto al portal
Ya estábamos abajo en la vereda, esperando el Uber,
luego del culto a Dios. Cecilia nos acompañó hasta abajo.
Y llegó un Uber, pero no era para nosotros,
era para la hija de Cecilia, a las 9:30 de la noche,
iba a un intercambio de regalos con sus amigas,
decía Cecilia, mientras la llamaba por el intercomunicador.
En eso se apareció la joven, agraciada, de mediana estatura,
con esa belleza que da el mestizaje.
Recién graduada en psicología,
era de esperar que sea desenvuelta y así fue,
se aproximó directamente hacia mi,
sin esperar que su mamá nos presentara,
y me saludo con un beso en la mejilla.
Luego fue donde Santiago que estaba más allá de espaldas
y también lo saludo, con un beso en la mejilla.
y se metió en el Uber,
dando a su mamá una mirada como diciendo “ni yo”
no se si fue un “ni yo”
busco a Dios a despecho de mi madre y
estos dos hombres realmente apuestos lo hacen.
O fue “ni yo” tengo entre mis amistades
un par de “hombres”, tan apuestos.
“Hombres”, porque hay que ser realmente hombres,
para buscar a Dios, aún a través de una mujer
dispuesta a servir a Dios,
en estos tiempos donde los hombres,
no piensan para nada en Dios.
Cuando el taxi partió, vino detrás nuestro Uber.
Verdaderamente, en medio de la noche,
mientras subíamos al taxi, sentíamos RESPLANDECER.
Son momentos que Dios no olvida,
porque grande es su fidelidad.
La futura gloria de Sion
60 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz,
y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra,
y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová,
y sobre ti será vista su gloria.
3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
luego del culto a Dios. Cecilia nos acompañó hasta abajo.
Y llegó un Uber, pero no era para nosotros,
era para la hija de Cecilia, a las 9:30 de la noche,
iba a un intercambio de regalos con sus amigas,
decía Cecilia, mientras la llamaba por el intercomunicador.
En eso se apareció la joven, agraciada, de mediana estatura,
con esa belleza que da el mestizaje.
Recién graduada en psicología,
era de esperar que sea desenvuelta y así fue,
se aproximó directamente hacia mi,
sin esperar que su mamá nos presentara,
y me saludo con un beso en la mejilla.
Luego fue donde Santiago que estaba más allá de espaldas
y también lo saludo, con un beso en la mejilla.
y se metió en el Uber,
dando a su mamá una mirada como diciendo “ni yo”
no se si fue un “ni yo”
busco a Dios a despecho de mi madre y
estos dos hombres realmente apuestos lo hacen.
O fue “ni yo” tengo entre mis amistades
un par de “hombres”, tan apuestos.
“Hombres”, porque hay que ser realmente hombres,
para buscar a Dios, aún a través de una mujer
dispuesta a servir a Dios,
en estos tiempos donde los hombres,
no piensan para nada en Dios.
Cuando el taxi partió, vino detrás nuestro Uber.
Verdaderamente, en medio de la noche,
mientras subíamos al taxi, sentíamos RESPLANDECER.
Son momentos que Dios no olvida,
porque grande es su fidelidad.
La futura gloria de Sion
60 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz,
y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra,
y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová,
y sobre ti será vista su gloria.
3 Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
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