Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
1- Sè que en algùn susurro horrorizas
el duelo,
pero volarà desteñida la jornada
y al volar huiràs de todas las causas:
y al retornar las fantasìas esparcidas
( las que niegan las derrotas),
en el crisol de la fuga cenital hallaràs
que el secreto guardado jamàs enmudece.
Y si lo acorralas entonarà el Gloria.
Y ya tarde, puliràs el dolor innecesario
sorteando los acechos y vigilancias...
2-Aunque refociles en la ciènaga,
o apagues la luz que a mi me atrapa,
_ la duda es plenilunio de la nada_
Cierto dìa volveràs al huerto y a la casa.
3-El vòrtice traza la rueda en un pozo :
un ôvalo en el centro.
Los cerùleos lagos momifican criaturas
y larvas:
tonos indefinidos del cerco de bloques,
aprisionaron el incierto origen,
los intentos exploratorios desafìan la
ambigua sensatez, la inquietud y obsesiòn...
Es vano perseguir lo absurdo:
Ningùn sentido posee la cucaracha.
Ninguno el grillo rozando èlitros de sus alas.
Ninguna meta el alguacil cazador de moscas.
¡ Ni la antena de la hormiga con la
demoladora carga!
Oh , abejas dulcificando los estambre.
Oh, el sinuoso acecho del puma por las ganas.
Oh, del hombre azul en la desolada caravana...
4- Ululante la sirena
darà pequeñas gotas del alba al dolor.
Mientras el sicomoro asola sin menguar,
presta el vendabal de la insanìa.
Serà la vrgen de manos selvàticas
quien clausure la liberaciòn de la consciencia
endeble.
5- Es esta la simiente de la tierra sedienta,
que desmesura los trigales y decora con la
sangre
el espìritu opresor en hechos ajenos.
Mira los claros mimos en las sàbanas revueltas
mira los susurros iracundos de los girasoles
cediendo rayos a la tibieza.
Pero entonces discordantes
estallan los tambores encendiendo
intemperancias de la guerra...
el duelo,
pero volarà desteñida la jornada
y al volar huiràs de todas las causas:
y al retornar las fantasìas esparcidas
( las que niegan las derrotas),
en el crisol de la fuga cenital hallaràs
que el secreto guardado jamàs enmudece.
Y si lo acorralas entonarà el Gloria.
Y ya tarde, puliràs el dolor innecesario
sorteando los acechos y vigilancias...
2-Aunque refociles en la ciènaga,
o apagues la luz que a mi me atrapa,
_ la duda es plenilunio de la nada_
Cierto dìa volveràs al huerto y a la casa.
3-El vòrtice traza la rueda en un pozo :
un ôvalo en el centro.
Los cerùleos lagos momifican criaturas
y larvas:
tonos indefinidos del cerco de bloques,
aprisionaron el incierto origen,
los intentos exploratorios desafìan la
ambigua sensatez, la inquietud y obsesiòn...
Es vano perseguir lo absurdo:
Ningùn sentido posee la cucaracha.
Ninguno el grillo rozando èlitros de sus alas.
Ninguna meta el alguacil cazador de moscas.
¡ Ni la antena de la hormiga con la
demoladora carga!
Oh , abejas dulcificando los estambre.
Oh, el sinuoso acecho del puma por las ganas.
Oh, del hombre azul en la desolada caravana...
4- Ululante la sirena
darà pequeñas gotas del alba al dolor.
Mientras el sicomoro asola sin menguar,
presta el vendabal de la insanìa.
Serà la vrgen de manos selvàticas
quien clausure la liberaciòn de la consciencia
endeble.
5- Es esta la simiente de la tierra sedienta,
que desmesura los trigales y decora con la
sangre
el espìritu opresor en hechos ajenos.
Mira los claros mimos en las sàbanas revueltas
mira los susurros iracundos de los girasoles
cediendo rayos a la tibieza.
Pero entonces discordantes
estallan los tambores encendiendo
intemperancias de la guerra...
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