Rencor,
porque te aferras a este pobre corazón.
envenenas lentamente
Todo su interior,
lo llenas de oscuridad y deja de brillar.
Eras un manantial que emanaba agua de cristal
y ahora ríos de maldad
lo nutren en la realidad.
Ingenuidad me transmitías
al despertar,
y ahora ni siquiera
te puedo mirar.
Viento llévate este sentimiento
que se aferra a mi
como un volcán.
Olas venir y llevároslo a la mar
y de este modo permitirme
volver a descansar.