Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
¡Vaya, por fin llegaste!
Pensé Que nunca regresarías a por mí. Un día decidiste que estabas harto de mí y me abandonaste a mi suerte.
Has tardado mucho tiempo en volver a por mí... ¿A qué se debe tanto retraso? ¿Qué te hizo volver?
Te echaba tanto de menos...
¿Cómo? ¿Dices que no sabes quien soy? ¿No me reconoces?
Verás sólo conmigo conseguirás salir adelante, yo siempre estuve a tu lado cuando conseguiste llegar a tu meta, aquel día en que todos te dejaron de lado,... Yo nunca te fallé cuando te propusiste aprobar aquel examen y celebré contigo todas las victorias.
En cambio, cuando me dejaste aquí y me abandonaste empezó todo a tornarse negro y nunca más supiste sacar la cabeza del agujero. Echaste la culpa a la suerte, a Dios y a todos los que no te entendían.
Soy una herramienta en el taller de tu vida y pendo de un gancho en la pared junto a la ilusión, el compromiso y la esperanza. Si me utilizar bien puede que arregles todo aquello que se ha roto en tu vida. En cambio, si no me empleas y me dejas en el taller tan sólo harás chapuzas.
Fui tu amiga, tu hermana mayor, tu madre y tu mejor amigo. Cuidé de ti siempre que perdías la cabeza. Juntos nos lo pasábamos genial y nos reíamos mucho. Pero un buen día te hiciste a las malas compañías y te uniste a un nuevo grupo de amigos: la pereza, el pesimista pesimismo, el mezquino tiempo perdido y aquella niña pija; la rutina.
Antes de que me abandonases fui tu más profunda oración y me confesaste tus secretos. Acudías a mí cuando las cosas se ponían feas y sacaste de mí la fuerza que necesitabas para terminar con la apatía.
No soy ningún juguete. Ningún juguete porque no puedes jugar conmigo un rato y luego lanzarme al baúl de las muñecas rotas. Conmigo no se juega, lo siento. No soy un balón al que patear, ni un videojuego al que puedes reiniciar cuando te plazca. No soy ningún juego y eso lo debes entender.
Soy la leche que te alimentó.
El canto de cuna que te tranquilizó.
El vino más afrutado que descorchaste para celebrar algo.
Soy el sudor de tu frente.
Soy el valió la pena.
Soy la solución a todos tus problemas.
¿Qué quién soy?
...Yo soy tu CONSTANCIA.
Pensé Que nunca regresarías a por mí. Un día decidiste que estabas harto de mí y me abandonaste a mi suerte.
Has tardado mucho tiempo en volver a por mí... ¿A qué se debe tanto retraso? ¿Qué te hizo volver?
Te echaba tanto de menos...
¿Cómo? ¿Dices que no sabes quien soy? ¿No me reconoces?
Verás sólo conmigo conseguirás salir adelante, yo siempre estuve a tu lado cuando conseguiste llegar a tu meta, aquel día en que todos te dejaron de lado,... Yo nunca te fallé cuando te propusiste aprobar aquel examen y celebré contigo todas las victorias.
En cambio, cuando me dejaste aquí y me abandonaste empezó todo a tornarse negro y nunca más supiste sacar la cabeza del agujero. Echaste la culpa a la suerte, a Dios y a todos los que no te entendían.
Soy una herramienta en el taller de tu vida y pendo de un gancho en la pared junto a la ilusión, el compromiso y la esperanza. Si me utilizar bien puede que arregles todo aquello que se ha roto en tu vida. En cambio, si no me empleas y me dejas en el taller tan sólo harás chapuzas.
Fui tu amiga, tu hermana mayor, tu madre y tu mejor amigo. Cuidé de ti siempre que perdías la cabeza. Juntos nos lo pasábamos genial y nos reíamos mucho. Pero un buen día te hiciste a las malas compañías y te uniste a un nuevo grupo de amigos: la pereza, el pesimista pesimismo, el mezquino tiempo perdido y aquella niña pija; la rutina.
Antes de que me abandonases fui tu más profunda oración y me confesaste tus secretos. Acudías a mí cuando las cosas se ponían feas y sacaste de mí la fuerza que necesitabas para terminar con la apatía.
No soy ningún juguete. Ningún juguete porque no puedes jugar conmigo un rato y luego lanzarme al baúl de las muñecas rotas. Conmigo no se juega, lo siento. No soy un balón al que patear, ni un videojuego al que puedes reiniciar cuando te plazca. No soy ningún juego y eso lo debes entender.
Soy la leche que te alimentó.
El canto de cuna que te tranquilizó.
El vino más afrutado que descorchaste para celebrar algo.
Soy el sudor de tu frente.
Soy el valió la pena.
Soy la solución a todos tus problemas.
¿Qué quién soy?
...Yo soy tu CONSTANCIA.