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Exp..
En el principio de la vida, Dios nos coloca en una pequeña barca y pasamos nuestros primeros años jugando en la orilla, a veces podemos observar las tempestades del mar, y como a veces las olas nos atropellan estando nosotros en la orilla.
Cuando tenemos ya conocimiento tenemos siempre la visión de la tempestad que se avecina, y tenemos miedo de volcar nuestra barca, pero está en nosotros tomar los remos y remar mar adentro, pasando una a una las olas de tres, cuatro y hasta cinco metros de alto, no tengas miedo, sigue remando, rema mar adentro, aunque la lluvia, moje tu esperanza rema mar adentro, aunque las olas te atropellen, rema mar adentro, aunque los truenos sorprendan tu corazón, rema mar adentro, aunque la tiniebla nuble tu visión, rema mar adentro, no dejes de remar.
No permitas que las olas de la adversidad y los problemas hundan tu barca, no dejes que la lluvia de la tristeza hunda tu barca, no dejes que los truenos que son la voz de quien no te quiere ver feliz hundan tu barca no bajes la guardia, rema mar adentro, si la tiniebla de la duda nubla tu visión, permítele a Dios ser tu guía, no te dejes sorprender rema mar adentro, porque sabes amor, el mar es la vida, es dura, llena de tormentas, y cuando pase este tormento que parece un verdadero infierno, vendrá la calma, podrás descansar, tomar aliento, dar gracias a Dios, duerme un poco, porque el cielo, se verá nublado, y entonces tomarás tus remos nuevamente y te invito a que sigas, ¡amor mío, rema mar adentro!, porque yo estoy en mi barca remando también, pendiente de ti, porque a donde vayas iré yo.
Cuando tenemos ya conocimiento tenemos siempre la visión de la tempestad que se avecina, y tenemos miedo de volcar nuestra barca, pero está en nosotros tomar los remos y remar mar adentro, pasando una a una las olas de tres, cuatro y hasta cinco metros de alto, no tengas miedo, sigue remando, rema mar adentro, aunque la lluvia, moje tu esperanza rema mar adentro, aunque las olas te atropellen, rema mar adentro, aunque los truenos sorprendan tu corazón, rema mar adentro, aunque la tiniebla nuble tu visión, rema mar adentro, no dejes de remar.
No permitas que las olas de la adversidad y los problemas hundan tu barca, no dejes que la lluvia de la tristeza hunda tu barca, no dejes que los truenos que son la voz de quien no te quiere ver feliz hundan tu barca no bajes la guardia, rema mar adentro, si la tiniebla de la duda nubla tu visión, permítele a Dios ser tu guía, no te dejes sorprender rema mar adentro, porque sabes amor, el mar es la vida, es dura, llena de tormentas, y cuando pase este tormento que parece un verdadero infierno, vendrá la calma, podrás descansar, tomar aliento, dar gracias a Dios, duerme un poco, porque el cielo, se verá nublado, y entonces tomarás tus remos nuevamente y te invito a que sigas, ¡amor mío, rema mar adentro!, porque yo estoy en mi barca remando también, pendiente de ti, porque a donde vayas iré yo.