Y era cuando la misericordia y las víboras remeras
y los suelos fregados que descansan al fondo de la caracola,
y era cuando no salir del barro
cuando los marrones selváticos y los cañaverales santos
cuando los salmones por los alveolos de la frontera
y esa noche de doce muros….
La ciudad hablando con doce vientos
los cimientos de mariposas de papel
las escaleras de las jirafas
y el faro sobre el olivar el sueño que otea la calavera…
dispuestos los mantos y los rebaños cantores
las lloviznas de signos
los truenos románticos
aquellos barcos sobre trillones de aseo
y nuestro refugio de cartón sobre las nubes.